Proclama de Quirino Lemachez, 1810

De cuanta satisfacción es para un alma formada en el odio de la tiranía, ver a su patria despertar del sueño profundo y vergonzoso, que parecía hubiese de ser eterno, y tomar un movimiento grande e inesperado hacia su libertad, hacia este deseo único y sublime de las almas fuertes, principio de la gloria y dichas de la República, germen de luces, de grandes hombres y de grandes obras, manantial de virtudes sociales, de industria, de fuerza, de riqueza. La libertad elevó en otro tiempo a tanta gloria, a tanto poder, a tanta prosperidad a la Grecia, a Venecia, a la Holanda, y en nuestros días, en medio de los desastres del género humano, cuando gime el resto del mundo bajo el peso insoportable de los gobiernos despóticos, aparecen los colonos ingleses gozando de la dicha incomparable con nuestra debilidad y triste suerte. Estos colonos, o digamos mejor esta nación grande y admirable, existe para el ejemplo y la consolidación de todos los pueblos. No es forzoso ser esclavo, pues vive libre una gran nación. La libertad, ni corrompe las costumbres ni trae las desgracias, pues estos hombres libres son felices, humanos y virtuosos.

A la participación de esta suerte os llama, ¡oh pueblo de Chile!, el inevitable curso de los sucesos. El antiguo régimen se precipitó en la nada de que había salido, por los crímenes y los infortunios. Una superioridad en las artes del dañar y los atentados, impusieron el yugo a estas provincias, y una superioridad de fuerza y de luces las ha librado de la opresión. Consiguió al cabo el ministerio de España llegar al término por que anhelaba tantos siglos: la disolución de la monarquía. Los aristócratas que sin consultar la causa del desastrado monarca, lo vendieron vergonzosamente, y destituidos de toda autoridad legítima, cargados de la execración pública, se nombraron sucesores en la soberanía que habían usurpado; las reliquias miserables de un pueblo, vasallo y esclavo como nosotros, a quienes o su situación local o la política del vencedor no ha envuelto aún en el trastorno universal; este resto débil situado a más de tres mil leguas de nuestro suelo, ha mostrado el audaz e impotente deseo de ser nuestro monarca, de continuar ejerciendo la tiranía y heredar el poder que la imprudencia, la incapacidad y los desórdenes arrancaron de la débil mano de la casa de Borbón.

Pero sean cuales fueren los deseos y las miras que acerca de nosotros forme todo el universo, vosotros no sois esclavos: ninguno puede mandaros contra vuestra voluntad. ¿Recibió alguno patentes del cielo que acrediten que debe mandaros? La naturaleza nos hizo iguales, y solamente en fuerza de un pacto libre, espontánea y voluntariamente celebrado, puede otro hombre ejercer sobre nosotros una autoridad justa, legítima y razonable.

Mas no hay memoria de que hubiese habido entre nosotros un pacto semejante. Tampoco lo celebraron nuestros padres. ¡Ah! Ellos lloraron sin consuelo bajo el peso de un gobierno arbitrario, cuyo centro, colocado a una distancia inmensa, ni conocía ni remediaba sus males, ni se desvelaba por que disfrutasen los bienes que ofrece un suelo tan rico y feraz. Sus ojos, humedecidos con lágrimas, se elevaban al cielo y pedían para sus hijos el goce de los derechos sacrosantos que se concedieron a todos los hombres y de que ellos mismos fueron atrozmente despojados. Pero esforcémonos a dar una idea clara del actual estado de las cosas y de lo que realmente somos.

Numerosísimas provincias esparcidas en ambos mundos formaban un vasto cuerpo con el nombre de monarquía española. Se conservaban unidas entre sí y subyugadas a un Rey por la fuerza de las armas. Ninguna de ellas recibió algún derecho de la naturaleza para dominar a las otras, ni para obligarlas a permanecer unidas eternamente. Al contrario, la misma naturaleza las había formado para vivir separadas.

Esta es una verdad de geografía, que se viene a los ojos y que nos hace palpable la situación de Chile. Pudiendo esta vasta región subsistir por sí misma, teniendo en las entrañas de la tierra y sobre su superficie no sólo lo necesario para vivir, sino aún para el recreo de los sentidos, pudiendo desde sus puertos ejercer un comercio útil con todas las naciones, produciendo hombres robustos para la cultura de sus fértiles campos, para los trabajos de sus minas y todas las obras de la industria y la navegación, y almas sólidas, profundas y sensibles, capaces de todas las ciencias y las artes del genio, hallándose encerrada como dentro de un muro y separada de los demás pueblos por una cadena de montes altísimos, cubiertos de eterna nieve, por un dilatado desierto y por el mar Pacífico, ¿no era un absurdo contrario al destino y orden inspirado por la naturaleza ir a buscar un gobierno arbitrario, un ministerio venal y corrompido, dañosas y oscuras leyes, o las decisiones parciales de aristócratas ambiciosos, a la otra parte de los mares?

¿Era necesario este sistema destructor y vergonzoso de dependencia para conseguir el grande objeto de las sociedades humanas, la seguridad en la guerra? ¿No sabemos que antes, cuantas veces fueron atacadas las provincias de América, rechazaron los esfuerzos hostiles sin auxilio de la metrópoli?

Pero la separación nos pone en estado o de gozar una paz profunda o de repeler con gloria los asaltos de la ambición, aunque un nuevo Cesar se apodere de Europa, de toda la fuerza y recursos del continente; aunque se estableciese en América un conquistador por la revolución inesperada de los sucesos. Entonces las provincias chilenas, animadas del vigor y magnanimidad que inspiran la libertad y la sabiduría de las leyes, gozando ya de una gran población de hombres robustos, opusieron de un modo terrible el número y aliento de sus naturales, de sus caballos y el cobre de sus minas.

Estaba, pues, escrito, ¡oh pueblos!, en los libros de los eternos destinos, que fueseis libres y venturosos por la influencia de una Constitución vigorosa y un código de leyes sabias; que tuvieseis un tiempo, como lo han tenido y tendrán todas las naciones, de esplendor y de grandeza; que ocupaseis un lugar ilustre en la historia del mundo, y que se dijese algún día: la República, la potencia de Chile, la majestad del pueblo chileno.

El cumplimiento de tan halagüeñas esperanzas depende de la sabiduría de vuestros representantes en el Congreso Nacional. Va a ser obra vuestra, pues os pertenece la elección; de su acierto nacerá la sabiduría de la Constitución y de las leyes, la permanencia, la vida y la prosperidad del Estado. ¡Sea lícito al compatriota que os ama y que viene desde las regiones vecinas al Ecuador con el único deseo de serviros hasta donde alcancen sus luces y sostener las ideas de los buenos y el fuego patriótico, hablaros del mayor de vuestros intereses!

Los legisladores de los pueblos fueron los mayores filósofos del mundo; y si habéis de tener una Constitución sabia y leyes excelentes, las habéis de recibir de manos de los filósofos, cuya función augusta es interpretar las leyes de la naturaleza, sacarlos de las tinieblas en que los envolvió la tiranía, la impostura y la barbarie de los siglos, ilustrar y dirigir los hombres a la felicidad. Acostumbrados a la contemplación, saben apartar, con prudentes precauciones, los males de los bienes que promueven y de los medios que proponen para promoverlos, siendo una de las miserias de los hombres que los bienes se mezclen con los males. Ellos evitan el escollo de los establecimientos políticos, dando una sensación útil en un momento crítico, en una época peligrosa, pero funesta en épocas posteriores. Ellos se lanzan en lo futuro, y leyendo en lo pasado la historia de lo que está por venir, descubriendo los efectos en las causas, predicen las revoluciones y ven en los sistemas gubernativos el principio oculto de su ruina y aniquilación.

Aristóteles predice las convulsiones de la Grecia; Polibio la disolución del Imperio Romano; Raynal, las revoluciones memorables de toda la América y de toda la Europa. Cuál es el principio de la fuerza y acción de cada gobierno, sus vicios y ventajas, cuál desorden tendrá por término…, todo esto describe Aristóteles.

¡Que dicha hubiera sido para el género humano si en vez de perder el tiempo en cuestiones oscuras e inútiles, hubieran los eclesiásticos leído en aquel gran filósofo los derechos del hombre y la necesidad de separar los tres poderes: Legislativo, Gubernativo y Judicial, para conservar la libertad de los pueblos! ¡Cuán diferente aspecto presentara el mundo si se hubiese oído la voz enérgica de Raynal, cuando transportado en idea a los consejos de las potencias, les recordaba sus deberes y los derechos de sus vasallos!

En los siglos de oprobio, en que todas las profesiones literarias consagraron sus desvelos a la conservación de las cadenas del despotismo, cuando unos sostenían el edificio vacilante de la arbitrariedad con el apoyo de exterioridades célebres y otros lo decoraban con todas las gracias de la imaginación, sólo los filósofos se atrevieron a advertir a los hombres que tenían derechos, y que únicamente podían ser mandados en virtud y bajo las condiciones fundamentales de un pacto social: al sonido de su voz varonil se conmovieron los cimientos de aquel antiguo edificio, y la antorcha de la verdad que elevaron entre las tinieblas descubrió grandes absurdos y grandes atentados.

De esta clase distinguida de hombres que por un dilatado estudio conocen los medios que engrandecieron y postraron las naciones; que unen al conocimiento de los sucesos pasados la noticia de la política de los gobiernos presentes, deben salir vuestros legisladores. No exige menos copia de conocimientos la obra difícil y complicada de la legislación.

Entonces viviréis dichosos en el seno de la paz, verificándose la sentencia por los siglos: “los hombres fueran felices si los filósofos imperaran o fuesen filósofos los emperadores”. A la ilustración del entendimiento deben unirse las virtudes patrióticas, adorno magnífico del corazón humano, el deseo acreditado de la libertad, la disposición generosa de sacrificar su interés personal al interés universal del pueblo. En este momento en que se constituye un hombre legislador por el voto y la confianza de sus conciudadanos, deja de existir para sí mismo y no tiene más familia que la gran asociación del Estado. Tan puros y elevados sentimientos suelen abrigar los corazones grandes en el retiro, que no merecieron las gracias de la caprichosa fortuna, ni compartieron los honores de la tiranía que aborrecieron. Seguramente no habéis de buscarlos en los que han acreditado odio y aversión al nuevo gobierno ni en los que afectaron una hipócrita indiferencia en nuestra memorable revolución, ni en los que han intrigado por obtener el cargo de representantes. Todos éstos vendieron el derecho de los pueblos y sacrificaron a sus particulares intereses el interés personal.

Pero el hombre virtuoso, el ilustrado patriota, el que más haya contribuido a romper las cadenas de la esclavitud, éste es el que conoce mejor los derechos del hombre, el que quiere conservarlos, el que está animado de espíritu público y el que merece la confianza de todos los hombres.

El gobierno de Salvador Allende y la Unidad Popular en Magallanes, 1970 – 1973 – Obras y realizaciones – Ensayo histórico

Esta es una historia no escrita.

La idea de realizar una investigación acerca del gobierno de la Unidad Popular en Magallanes surgió, por un lado, de la falta de relatos históricos que permitan ilustrar a las nuevas generaciones del significado, contexto, proyectos, fracasos y logros de ese período, y por el otro, de la posibilidad que ofrece una considerable cantidad de fuentes bibliográficas y documentales inéditas e inexploradas.

Un extraño silencio ronda alrededor de la Unidad Popular y del gobierno de Salvador Allende en Magallanes, un silencio alimentado por el paso inexorable de los años, por las versiones parciales e interesadas y hasta por relatos históricos basados en el prejuicio ideológico y la visión deliberadamente peyorativa.

Es probable que escribir una historia sobre la Unidad Popular sea una especie de “bestia negra” de los historiadores y comentaristas. ¿Será por eso que relatar los hechos y su contexto controversial resulta ser un peligroso contrasentido?   Quienes fueron los adversarios y opositores a la Unidad Popular son –dos generaciones transcurridas- casi los mismos que prefieren permanecer en el silencio del desconocimiento y la negación.

¿Quién le tiene miedo a los hechos? 

Los hechos, en ciencia y en Política, son la prueba irrefutable de las palabras, los discursos, los anuncios y los proyectos.

El punto de partida de esta investigación, se sitúa en la década de los años de 1990, cuando elaboré un ensayo histórico que se hizo público en 1996 titulado: “Gañanes, peones y obreros: Historia del Trabajo y los Trabajadores en Magallanes y la Patagonia, 1843-1973”, donde aparecen numerosas referencias sobre el gobierno de la UP y su relación con el movimiento sindical. 

En el curso de ese estudio tuve ocasión de examinar los archivos completos de la prensa regional, para intentar una reconstrucción cronológica de los principales hechos políticos y sociales asociados a la gestión de gobierno en el período entre 1970 y 1973 en Magallanes.

Pero además, hay razones de orden personal que explican esta investigación.

Producto de mi condición de dirigente de la Izquierda Cristiana, tuve la oportunidad de participar como representante de ese partido en el Comité Político Provincial de la Unidad Popular entre febrero de 1972 y septiembre de 1973, y entre los meses de marzo a septiembre de 1973 trabajé como encargado del Comité Provincial de Abastecimientos, una oficina de coordinación bajo la dirección del Intendente Provincial Octavio Castro y en coordinación con la Dirección Nacional de Abastecimiento y Comercialización (DINAC) a cargo del general Alberto Bachelet. 

 Asistí por tanto, a muchas de las decisiones que se adoptaron en el ámbito político durante el gobierno de la Unidad Popular en Magallanes.

Aquella experiencia breve de gestión pública en el Gobierno de la Unidad Popular, fue un aliciente para intentar conocer con mayor profundidad las obras y realizaciones, los avances y proyectos que dieron forma y contenido a aquel intenso período de nuestras vidas.  

Para esta investigación me sitúo en la perspectiva de la Ciencia Política y de la Historia Social y Política, para describir y comprender los procesos políticos, económicos y sociales en los que nos vimos sumergidos.

No es mi intención aquí de idealizar al gobierno de la Unidad Popular, ni de agotar el tema o de cubrir la totalidad de los aspectos sociales, económicos, políticos y culturales de ese período, sino solo ocuparse de la obra, proyectos y realizaciones del gobierno y la gestión pública en Magallanes. No es una historia gráfica, sino un recuento de los hechos a partir de los documentos y las publicaciones.

La historia de la Unidad Popular en Magallanes se encuentra en gran parte inédita y dispersa en numerosos archivos, registros y documentos.

La prensa escrita de la época –atravesada por las divisiones y conflictos prevalecientes- ha sido una fuente primordial de este estudio.  Mientras La Prensa Austral (de circulación matinal) siguió una línea editorial conservadora y opositora al gobierno de Allende, el diario El Magallanes (de circulación vespertina) y constituido en 1971 en cooperativa de trabajadores, difundió periodísticamente toda la obra del gobierno de la Unidad Popular.

Este ensayo es el resultado de una amplia investigación documental y bibliográfica –iniciada en 2014- y que pretende contribuir a llenar un vacío historiográfico mediante el tratamiento crítico de fuentes originales del período 1970-1973, para presentar una historia de la gestión del Gobierno de la Unidad Popular en Magallanes. 

Desde un punto de vista teórico-conceptual, esta historia requiere de la confluencia de categorías de análisis de a lo menos tres disciplinas: la Historia Política y Social, la Historia Regional y la Ciencia Política.

Las preguntas de investigación que se plantearon fueron dos:

¿Qué propuestas, proyectos y visión del desarrollo regional planteaba la Unidad Popular para Magallanes?

¿Cuáles fueron las principales obras y realizaciones y qué proyectos sólo alcanzaron a ser diseñados o quedaron inconclusos en el gobierno de la Unidad Popular en Magallanes?

En cuanto a las fuentes de esta investigación, he optado por compulsar archivos, colecciones y textos originales de la época y a los testimonios directos de personas que hoy sobreviven y que tuvieron algún grado de participación en la gestión del gobierno de la Unidad Popular en Magallanes.

No se puede perder de vista que nuestro objeto de investigación fue la gestión a escala regional de un gobierno inconcluso.  Las iniciativas y proyectos que figuran en los programas, estrategias y planes de desarrollo alcanzaron distintos grados de maduración y de ejecución.

Lo que aquí se relata es una historia del Gobierno y de la gestión de gobierno de la Unidad Popular en la región de Magallanes, es decir, de los proyectos y programas y de las obras y realizaciones de ese gobierno, y donde se abordan también algunos aspectos de la historia política, electoral y social de la izquierda en Magallanes antes o después de 1970, datos que forman el contexto del período estudiado.

Este ensayo es una contribución a la memoria de la izquierda y al conocimiento de la historia política y la historia social de Magallanes, en el período del gobierno del Presidente Salvador Allende y de la Unidad Popular en la región más austral de Chile.

Manuel Luis Rodríguez U.

Punta Arenas – Magallanes, marzo de 2019.-

Lea y descargue aquí el ensayo completo:

Imaginar el postcapitalismo

La idea de la crisis final del sistema capitalista ha andado rondando las Ciencias Sociales y el debate cultural y político desde el siglo XIX, cuando las grandes corrientes ideológicas, liberalismo, marxismo, anarquismo y conservadurismo chocaron entre sí ante el anuncio del derrumbe final quedó escrito en el Manifiesto Comunista de 1848.

La Sociología, la Ciencia Política, la Historia, la Psicología y la Psicología Social, la Antropología, la Economía, la Filosofía intentaron dar respuestas a la gran cuestión del trayecto y destino del sistema capitalista.

El advenimiento de un modelo desarrollo socialista desde 1945 en Europa Oriental y hasta hoy en China, abrió una etapa histórica en que los intelectuales y las personas de diferentes latitudes pudieron observar y comparar ambos modelos sociales, a través de la nebulosa de una intensa disputa cultural e ideológica por conquistar las mentes y la imaginación.

A decir verdad, el final no ha tenido lugar, y lo que transcurrió en el siglo XX fue un fortalecimiento de las fuerzas productivas, el desarrollo industrial, científico y tecnológico y del conjunto del aparato estatal asociado al capitalismo, alcanzando su actual etapa de expansión y dominación imperial y de neoliberalismo exacerbado.

Las sucesivas crisis económicas y financieras ocurridas en el sistema-mundo desde 1929 en adelante han dado ocasión a intensos debates académicos y políticos acerca de si cada crisis en particular puede ser leída como un anuncio del presunto final del orden capitalista a escala planetaria.

De esta manera la cuestión del fin o de la superación del sistema capitalista se ha situado en la difusa frontera entre la utopía no cumplida, el pronóstico siempre pendiente, la aspiración, el deseo y la voluntad de numerosas corrientes políticas y actores sociales, al tiempo que está inscrita en los programas de diversos partidos y movimientos políticos.

Clementine Autain, reune a un grupo de 21 intelectuales europeos y franceses en particular, para preguntarse por el post capitalismo y para imaginar el después. Clementine Autain: Postcapitalisme. Imaginer l’apres. Paris, 2009. Au Diable Vaubert.

Algunos autores de este libro se preguntan por la vigencia de Keynes en épocas de crisis, por las bases de una nueva forma de entender la globalización o mundialización, mientras otros aportan una mirada sobre el consumismo “el nuevo opio del pueblo”. Hay un análisis crítico acerca del teletrabajo o trabajo virtual y sobre las nuevas dimensiones del trabajo a domicilio, así como interrogaciones acerca de la agricultura y la soberanía alimentaria, y respecto del uso social del agua.

Algunos dirán que esa reflexión es inútil e innecesaria porque no veremos el postcapitalismo en esta generación; otros dirán que el mundo de hoy carece de un modelo de reemplazo para superar el capitalismo, en el sentido de un modelo cuyo funcionamiento real en la sociedad haya probado su eficacia para resolver las necesidades fundamentales de las personas y las comunidades.

Precisamente estas dos interrogantes pueden ser el punto de partida de un debate que asuma la perspectiva de un modelo de desarrollo humano y sustentable, a partir de las necesidades, los derechos y las aspiraciones de las personas, poniendo en el centro de la vida social el trabajo, la creatividad, la imaginación y el esfuerzo de quienes producen la riqueza y hacen funcionar realmente la actividad económica y productiva.

¿Se llamará socialismo o comunismo la futura sociedad que reemplace el capitalismo? ¿Vamos camino hacia un nuevo socialismo ecológico, hacia una sociedad más igualitaria de derechos y deberes compartidos de hombres y mujeres?

A pesar de todos los anuncios, las ideologías no se terminaron ni se disolvieron con la caida del Muro de Berlín ni con el ataque a las Torres Gemelas en 2001: las ideologías existen y son una realidad social, porque es la manera como los individuos ven e interpretan la realidad social, desde su propia condición social, en otras palabras, la realidad social determina la conciencia social.

¿Nos encaminamos hacia una sociedad cada vez más tecnologizada, interconectada y relacionada o hacia un gigantesco archipiélago planetario de islotes sociales y culturales basados en los propios valores y creencias, en continua desconfianza del otro, del extranjero, del foráneo, del diferente…?

¿Vamos hacia un mundo basado en el miedo a las crisis, a los desastres naturales, a la pobreza económica y material.

Pensar el post-capitalismo es una ventana abierta a la reflexión, un ejercicio crítico de la razón y de la conciencia política para pensar el otro mundo que es posible.

El pan es como un libro abierto

Esta tarde de 1° de mayo de 2020, un compañero del Partido recorrió una por una las casas de los militantes en Punta Arenas, trayendo de regalo pan amasado casero recién hecho y un poema de Pablo Neruda, la Oda al Hombre Sencillo.

“Me gusta el pan, lo muerdo,

y entonces veo el trigo,

los trigales tempranos,

la verde forma de la primavera,

las raíces, el agua,

por eso,

más allá del pan,

veo la tierra,

la unidad de la tierra,

el agua

el hombre.”

No es que no entiendan – Juno Poulos – Razones

Conocen no sé a quién, o sus papis – naturales o políticos – les meten por la ventana. Saben, perfectamente, que no llegaron ahí por su talento o profesionalismo, sino básicamente por su capacidad de hacer, sin vergüenza alguna, todo lo necesario para alcanzar el poder. Saben también aprovechar la oportunidad de acumularlo, y de enredar la cadena productiva de modo tal que todo sucumba si ellos caen.

Es gente egoísta, que no sabe hacer lo que hace, y toma decisiones incompletas, a veces estúpidas, muchas veces lentas porque se demoran en descubrir cómo disimular tanta ignorancia y desprecio social. No les gustan los periodistas y, si se relacionan con ellos, es para que difundan lo que quieren decir, sin responder preguntas. No llaman especialistas, o les llaman y no les escuchan, o les escuchan pero para aprovechar de pedirles que no se lo digan a nadie más; que por el orden público y el objetivo perseguido vale la pena guardar silencio, mientras se esfuerzan por hacer una buena gestión del problema. Y en el trayecto, los especialistas se van dando cuenta de tanta incompetencia y mala intención, y se retiran, y la asesoría se va extinguiendo porque nació muerta. O comienzan a denunciar públicamente con impotencia, como sucede cuando se percatan de que, simplemente, arreglando una ventana a tiempo, hubieran evitado que se cuele el tornado más terrible hacia el interior, destruyendo toda la casa y matando a sus habitantes.

Demoran las decisiones también porque están calculando. Y tanto cálculo tarda y retarda. Sobre todo si se calculan números, porque valores y principios éticos se suman y restan rápido cuando una pandemia acecha. Ante la posibilidad de evaluar la amenaza y poner de inmediato el coto que menos duela, preparando una cartera de iniciativas y recursos extraordinarios de todo origen para apoyar económicamente a quienes una cuarentena destroza sus capacidades de manutención, escogen maquillar los números para no seguir perdiendo el exiguo capital político que les queda.

Mientras eso sucede, algunos privilegiados nos encerramos en nuestras casas, adoptando nuevas maneras de protegernos – unas dolorosas, como el distanciamiento total con nuestros seres más amados. Y mientras trabajamos, seguimos de cerca lo que está sucediendo, sin poder hacer más que angustiarnos por la oscura proyección de la crisis, y la absoluta ausencia de cordura, no sólo de quienes dirigen el país, sino también de los irresponsables que vulneran las medidas de seguridad frente a la pandemia, y de los desesperados que arrastran la debacle desde tiempos anteriores al estallido social, y salen a las calles a manifestarse aun a costa de poner en riesgo todo esfuerzo de prevención.

Parece urgente un fuerte golpe político en la mesa, menos dañino que esperar la inminente explosión ciudadana, y no se me ocurre mejor cocina institucional para darlo que no sea el Parlamento, donde la oposición por fin se una contra el enemigo poderoso de Chile, que no es el pueblo sino el Gobierno. Y ponga de rodillas al Ejecutivo frente a la obligación de construir, rápidamente, una estrategia única, radical, económicamente equitativa y generosa, científica, participativa y transparente, a cambio de volver a aprobar uno solo de sus proyectos de ley o, si es preciso, de evitar su destitución. Porque el Congreso también es un poder del Estado, y emitiendo declaraciones en los medios y redes sociales no se ejerce en plenitud. Además, porque pretendían administrar Chile ¿no? Ya pues. Siguen teniendo una enorme responsabilidad política. Máxime cuando tienen en frente a un grupo de ignorantes que, no es que no entiendan, sino que están haciendo todo lo posible por salvar sus propios pellejos, mientras esos marchantes que les tenían con apenas un 6% de aprobación, se van yendo al carajo.

Juno Poulos.

29 de marzo de 2020.

La silicolonización del mundo o la irresistible época de lo virtual

El libro La silicolonización del mundo. La irresistible expansión del liberalismo digital” de Eric Sadin, Buenos Aires, 2018. Caja Negra Editora, es una poderosa incitación a pensar y repensar nuestra sociedad post moderna.

Se plantea la imposición de un modelo de industria de la vida, una forma de hacer y pensar que domina todas las dimensiones de la producción, la difusión, la comunicación y la reproducción de la economía y la cultura.

Cada vez que encendemos el aparato celular o que conectamos alguna de las tecnologías de la comunicación y la información, estamos ingresando en un orden global donde el individuo desaparece en su forma natural y reaparece en sus formas digitales.

Una dimensión necesaria de comprender en el mundo virtual y digital de hoy es el proceso del trabajo virtual.

A diferencia del trabajo material, predominante en las economías industriales y semiindustriales del siglo XIX y XX, el trabajo virtual opera en el siglo XXI con otros medios y modos de producción.

Algunas aproximaciones teóricas al trabajo virtual.

Estamos hoy en la época del trabajo virtual, esa actividad compleja y especializada de elaboración y producción de información que se transmite por vía digital, por vía de las plataformas virtuales, que genera ganancia y plusvalía virtual y material, que rentabiliza el capital virtual, y cuya fuerza de trabajo, está constituida por individuos o grupos y segmentos de productores asociados en red.

El trabajador virtual es un productor de información y, a la vez, es un comunicador que transmite datos e información.

La producción de trabajo virtual se realiza en y desde las plataformas digitales hoy en uso. El productor (individuo más o menos especializado) elabora con los medios de trabajo propios de la era digital, el producto más importante de la actual economía, la información: trabaja mediante computadores y dispositivos electrónicos conectados a la red.

La materia prima del trabajo digital son los datos y el producto del trabajo digital en la elaboración de los datos es la información. A su vez, la información producida en una etapa primaria, servirá para que otros productores elaboren otras formas de información más especializada, de síntesis.

El trabajador virtual produce capital-información.

El funcionario, empleado o especialista que formula, realiza y difunde una encuesta por vía digital, obtiene un primer conjunto de información: las respuestas sistematizadas de los lectores digitales que respondieron. Sus respuestas serán transformadas en información primaria, la que será utilizada en una segunda etapa o fase del “proceso productivo” para construir información más especializada y sofisticada, la que a su vez, servirá en la toma de decisiones. La información primaria se ha convertido en materia prima para la información especializada, en el marco del proceso del trabajo virtual.

Un aspecto significativo del proceso de producción del trabajo virtual es su deslocalización. Los trabajadores o productores virtuales no necesariamente están reunidos operando en un solo espacio físico, sino que pueden operar independientemente desde su hogar u otro lugar. La capacidad operativa de interconexión de las plataformas digitales (tablets, celulares) permite al trabajador virtual actuar, es decir, elaborar, producir y transmitir datos e información en movimiento y en tiempo real, generando el producto de su trabajo en el mismo instante en que se produce.

La interconexión facilita la ubicuidad y la instantaneidad.

Un ejemplo de trabajo virtual son los llamados asistentes virtuales: profesionales calificados que prestan servicios administrativos a empresas lo servicios. Estos trabajadores profesionales trabajan desde casa o cualquier otro lugar.

Los asistentes virtuales pueden realizar una gran variedad de tareas, de hecho, los servicios que ofrecen son casi infinitos, y depende en gran medida de la formación, experiencia, habilidades y de su capacidad para capturar datos y producir información.

La economía virtual es el horizonte de la sociedad actual.

Hacia allá avanza el mundo. ¿Avanza?…

Julieta Kirkwood: de las Ciencias Sociales a la militancia feminista

Julieta Kirkwood fue una de las intelectuales chilenas feministas de mayor influencia.

Instalada desde la transgresión a las reglas y los canones androcéntricos y enfrentada al machismo, al paternalismo y a la dominación masculina oculta bajo los pliegues del orden capitalista y neoliberal, católico e integrista, Julieta Kirkwood disparó una poderosa andanada de metralla conceptual y teórica capaz de alterar las bases de sustentación de nuestra cultura, aún sometida a las exigencias propias del siglo XIX.

Puede afirmarse que fue y es hoy todavía uno de los referentes ideológicos y políticos del movimiento feminista en Chile.

Nació en Santiago de Chile el 5 de abril del año 1936, falleciendo el 8 de abril de 1985 en Santiago de Chile. Fue una socióloga, cientista político, teórica, catedrática y activista feminista chilena. Fue hija de Johnny Kirkwood y Julieta Bañados, fue docente e investigadora de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), desde donde publicó algunos de los trabajos más importantes y que constituyen un referente teórico e histórico dentro del pensamiento feminista de Chile y América Latina, entre los que se encuentran: «Ser política en Chile: Las feministas y los partidos», «Tejiendo rebeldías» y «Feminarios». Además, colaboró en la revista Furia y el Boletín del Círculo de Estudios de la Mujer. Es considerada como una de las fundadoras e impulsoras del movimiento feminista de Chile en la década de 1980 y precursora de los estudios de género en el país.

Cursó sus estudios superiores en la Universidad de Chile, alcanzando el grado académico de Licenciada en Sociología y Ciencias Políticas (1969). Año en el que se vio fuertemente influenciada por la teoría feminista europea y estadounidense. Refundó en Chile el movimiento feminista y fue una de las fundadoras del Movimiento Feminista de oposición a la dictadura de Augusto Pinochet, donde la consigna fue «Democracia en el país, en la casa y en la cama», frase promovida por la propia Julieta y Margarita Pisano.

Kirkwood llegó a FLACSO en 1979 como alumna. Desde allí realizaría muchos estudios sobre la mujer, y comenzaría a investigar la problemática indígena, del trabajo, la dominación y la pobreza que afectan al género. Realizó clases en las Universidades de Lima y Berkeley y fundó el “Círculo de estudios sobre la mujer” con dos economistas de la CEPAL, pasando de la sociología al activismo. De entre sus notables obras póstumas destacan “Tejiendo rebeldías: Escritos feministas de Julieta Kirkwood” (1987), recopilados por Patricia Crispi y “Ser política en Chile: las feministas y los partidos”, (1986).

Presentamos un texto de Violeta Kirkwood, titulado FEMINISTAS Y POLITICAS, publicado en FLACSO Chile.

La revolución feminista de Chile

La manifestación masiva del 8 de marzo de 2019 marcó un hito en la historia social y política de Chile: puso de relieve la fuerza profunda y disruptiva de un movimiento social ciudadano que se sumerge en el gran movimiento de protesta que hoy irrumpe en nuestra sociedad.

Asistimos a una revolución femenina y feminista.

De este movimiento de contenido histórico de las mujeres y especialmente de las nuevas generaciones de mujeres estudiantes, pobladoras y trabajadoras que irrumpen en el escenario social y político, da cuenta este libro editado bajo la dirección de la académica y lider feminista Faride Zeran: Mayo feminista, la rebelión contra el patriarcado, ediciones LOM, Santiago, 2018.

La cuestión feminista y la irrupción de la mujer en la sociedad, en la economía, en la política y en la cultura, hasta ahora dominada fuertemente todavía por el machismo capitalista y patriarcal, estalla hoy en los medios y en las universidades y liceos, pero contiene una historia discontínua de larga data, en la que retrospectivamente, fueron marcadas por el acceso al derecho a voto en 1948, por la llegada masiva de las mujeres a las universidades en los años sesenta y setenta, por la resistencia femenina contra la dictadura y las violaciones a los DDHH, por la llegada de Michelle Bachelet a la Presidencia de la República, entre otros hitos.

La historia de Chile necesita ser reescrita con voces y letras femeninas.

Los ciudadanos, en cuanto sujetos de derechos y deberes, debemos tomar conciencia de la naturaleza histórica, estratégica y prospectiva de este movimiento disruptivo y subversivo.

Hay que pasar de la conciencia de toma a la toma de conciencia y regresar a la conciencia de la toma de posesión de la historia y del presente que realizan las mujeres, como una suma infinita de actos individuales y grupales y de potentes gestos colectivos que interpelan nuestras creencias, biografías y nos indican una trayectoria hacia el futuro.

El libro de Faride Zerán nos hace revisar la historia, la historia de Chile y de cada uno de nosotros. Nos pone en alerta frente a nuevas visiones, a nuevas perspectivas intelectuales e ideológicas, donde la mujer es sujeto, es actor central de procesos sociales y políticos en los que siempre o casi siempre los hombres se ponen por delante, nos ponemos por delante, dejando en segunda fila a las mujeres que han protagonizado.

A la hora de pensar el cambio social, debemos necesariamente repensar los factores, las condiciones y los agentes del cambio, desde la perspectiva de la centralidad de la mujer en los procesos en curso.

Julieta Kirkwood: Ser política en Chile. Las feministas y los partidos – Libro

Julieta Kirkwood, Socióloga y cientista política, es considerada una de las figuras relevantes del feminismo en Chile, una precursora y fundadora de los movimientos feministas de los años 80 durante la dictadura y una referencia de los estudios de género en Chile.

Selknam, genocidio y resistencia – José Luis Alonso Marchante – Libros

“Alonso Marchante se ha dado un trabajo interpretativo mayor, revisando una gran base documental de narraciones segmentadas temporal, disciplinar e institucionalmente. De esta tremenda revisión de bibliografía y documentos, surge una interpretación de conjunto con valor propio, que permite desmontar juicios y prejuicios convertidos a fuerza de repetición en una suerte de sentido común al pensar la historia de la colonización de la Tierra del Fuego. Es un libro que le pasa el cepillo a contrapelo a la historia colonialista, nacionalista, regionalista, supremacista, para contribuir a una interpretación humanista». Alberto Harambour

“Este libro contiene la historia del pueblo selk’nam, víctima de uno de los más terribles genocidios del pasado reciente. Un conjunto de actos criminales, asesinatos, persecuciones y deportaciones, planificados con la intención de destruir a los habitantes autóctonos de la isla y de arrebatarles sus territorios ancestrales. Un exterminio ocultado deliberadamente por la historiografía oficial para “blanquear” las biografías de los autores intelectuales y materiales de aquel. Sin embargo, también es un libro que habla de la resistencia de los selk’nam frente a los invasores, de las estrategias que llevaron a cabo para tratar de frenar el avance de las explotaciones ovinas y, cuando todo su territorio fue usurpado, para sobrevivir en un entorno hostil. Y es que, a pesar de que los indígenas fueron diezmados, hubo supervivientes y hoy los selk’nam contemporáneos, mujeres y hombres orgullosos de su sangre y su linaje, luchan para que se reconozca su pasado y sus legítimos derechos. Todo ocurrió hace poco más de cien años en la Tierra del Fuego, en Karukinká en el idioma selk’nam, “el último rincón de los hombres”. José Luis Alonso Marchante.

Política y poder: notas para una introducción al estudio del Estado – Esquema de clases

PREFACIO.

Las diferentes definiciones de Estado que se han venido desarrollando, según la Historia de las Ideas Políticas, especialmente en la tradición de Occidente, tienden a mostrar a la organización estatal como una estructura de normas e instituciones que se diferencian y se separan de la sociedad, hasta llegar a constituir un aparato organizado distante y autónomo.

La Ciencia Política -como disciplina científica surgida en el siglo XIX- aborda el Estado a partir de la herencia aportada por el Derecho, la Filosofía y la Historia desde la antiguedad clásica.

Los más importantes pensadores de la Humanidad han reflexionado sobre el Estado, y la historia de las ideas políticas -a lo largo de más de 10 siglos- está atravesada por la evolución intelectual del concepto, la teoría y el significado del Estado. Platón, Aristóteles, Tucídides, Sun Tzu, Cicerón, Moro, Agustin, Maquiavelo, Marsilio, Rousseau, Hobbes, Tocqueville, Montequieu, Locke, Marx, Proudhon, Maritain, Lenin, Mao, Gramsci, Weber, Habermas… forman parte de un patrimonio teórico e intelectual de la Política, de la Ciencia Política y de las Ciencias Sociales para comprender al Estado.

¿Qué es el Estado?

¿Cómo se forma, cómo se estructura a través del tiempo?

El Estado es una invención social.

En primer lugar, el Estado es una construcción mental, es un constructo instalado en la conciencia y el subconsciente de los individuos, que ha sido concebido y organizado para ser la sede del poder político.

Es la forma principal de organización del poder, es la estructura que regula las relaciones entre las personas, las comunidades y los territorios, a la vez que es la expresión organizada de las contradicciones de clase que atraviesan a la sociedad y que ésta no puede resolver, sino mediante un aparato político de carácter represivo y de dominación, una fuerza cohesiva, coercitiva y de ordenamiento de la vida social y política, sometida a las tensiones ocasionadas por las diferencias sociales y los conflictos de la esfera política.

El Estado es el principal espacio de disputa del poder, el lugar donde confluyen y se confrontan, ideas, fuerzas, corrientes, movimientos, organizaciones, liderazgos, para obtener o conservar el poder político. Para comprender qué es el Estado, primero debemos conocer qué es el poder, el poder político. (Esquema de clases N° 4).

El Estado es de todos, pero sobre todo, el Estado somos todos, porque solo es posible como una convención social, un pacto social que nos define y nos une como parte de una comunidad de valores e intereses comunes y compartidos. Las clases sociales se encuentran y se confrontan en el Estado.

El Estado es a la vez, estructura de poder y símbolo de dominación en la sociedad a la que pertenece. El Estado somos todos, porque todos le hemos conferido -por la fuerza o por la razón- el poder que ejerce.

El Estado ejerce el poder, aunque el poder reside en ultima instancia en la sociedad que formó ese Estado. Nosotros le otorgamos al Estado el poder de dictar las leyes, recaudar las impuestos, asegurar el territorio, controlar la violencia, evitar o ganar la guerra, servir nuestros intereses y realizar nuestras necesidades y aspiraciones.

Así, es un producto histórico de determinadas condiciones sociales, económicas y culturales de cada sociedad. Es la síntesis de las contradicciones sociales que se resumen en una organización de poder y del poder, para la clase dominante.

Cuando se comenzó a formar el Estado, en la transición desde la sociedad primitiva hacia la sociedad esclavista de la antiguedad, el lider de la tribu se fue convirtiendo gradualmente en un monarca, en una autoridad absoluta rodeado de un poder cada vez más autoritario: en la formación de los primeros Estados (China, Grecia, Persia, Egipto…) aparecen tres instituciones fundamentales para dar consistencia al poder estatal: el ejército, la burocracia y los sacerdotes.

Este ensayo, en forma de Esquema de clases tiene por objeto reseñar las ideas y categorías de análisis sobre el Estado, desde la perspectiva de la Ciencia Política.

Los conceptos aquí resumidos no reemplazan sino complementan los contenidos impartidos en el aula. Material pedagógico para la cátedra de Introducción a la Ciencia Política, Primer Año de Licenciatura en Ciencia Política.

Manuel Luis Rodríguez U.

Cientista Político. Profesor de Ciencia Política. Licenciatura en Ciencia Política. Universidad ARCIS, sede Punta Arenas.

Punta Arenas – Magallanes, octubre de 2005.

Democracia y poder constituyente – La hora de la urgencia en Chile

Democracia y poder constituyente es un libro de candente actualidad en el Chile de hoy.

En el momento en que la sociedad chilena es protagonista de una de las más profundas y graves explosiones sociales de que se tenga memoria, cuando parecen haberse roto casi todos los diques de contención del sistema social y político de dominación neoliberal, cuando el “modelo” del neoliberalismo extremo implantado en dictadura hace 40 años y avalado por toda la clase política y empresarial desde 1990 en adelante, ahora ha hecho crisis, este libro toca los aspectos esenciales de la cuestión constituyente.

Democracia y poder constituyente, Gonzalo Bustamante y Diego Sazo (editores). Santiago, 2016. Fondo de Cultura Económica. Primera edición. 403 p.

Son sus autores: Diego Sazo · Andreas Kalyvas · Miguel Vatter · GonzaloBustamante · Poul F. Kjaer · Sandro Chignola · GiuseppeDuso · Aldo Mascareño · Valentina Verbal · FranciscoZúñiga · Renato Cristi · Fernando Atria.

En la introducción del libro se plantea: “lo novedoso es que varias de las recientes movilizaciones tienen en su anatomía un desafío evidente: cuestionar las estructuras tradicionales de dominación y exigir una revisión alos modos en los que se ejerce el poder. Y es que estas oleadas de protesta buscan esclarecer, en último término, quiénes son los encargados de instituir las formas de autoridad política y,en consecuencia, organizar la vida en sociedad. ¿Dónde reside la soberanía en la democracia de nuestros días? La pregunta—dinamita para los sectores conservadores, sean de izquierdao de derecha— alberga la inquietud por la naturaleza del poder constituyente, ubicando el debate inevitablemente en el grado cero de la política: la Constitución.”

Es necesario reconocer que en el Chile reciente, fue el gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet (2014-2018) el primero que se planteó la necesidad y abrió la posibilidad de generar un debate constituyente, a través de un novedoso e inédito proceso de cabildos ciudadanos autoconvocados para construir un texto constitucional. El proceso resultó hasta un proyecto constitucional que Michelle Bachelet presentó al Congreso a fin de su mandato y que la derecha y sectores del centro político se encargaron de clausurar y guardar en el Congreso Nacional.

Ahora, cuando millones de ciudadanos salen a las calles a reclamar contra el modelo neoliberal y contra el orden político regido por la Constitución de 1980 (decenas de veces enmendada y corregida), vuelve a surgir en el escenario político la perspectiva de un debate ciudadano constituyente, que a través de un plebiscito, construya una asamblea constituyente que permita la elaboración de una nueva Constitución.

Marx escribía en 1843: “…no es la Constitución la que crea al pueblo sino que el pueblo ha creado la Constitución. La democracia es de alguna manera para todas las formas de Estado eso que el cristianismo es para las demás religiones. El cristianismo es la religión por excelencia, la esencia de la religión. El hombre deificado considerado como una religión particular. Del mismo modo, la democracia es la esencia de toda constitución política: el hombre socializado tomado como constitución política particular… El hombre no existe a causa de la ley sino que es la ley que existe a causa del hombre: es una existencia humana, mientras que en las otras (formas políticas) el hombre es existencia legal. Tal es el carácter fundamental de la democracia.”

La necesidad de crear una nueva Constitución es un imperativo en Chile que obedece a dos razones fundamentales en la hora presente: el modelo neoliberal sustentado en y por la Constitución de 1980 ha colapsado, ha entrado en una crisis de legitimidad, desde que las crisis sociales y políticas como la del presente, aceleran la toma de conciencia de la ciudadanía que el abuso, la injusticia, la desigualdad y la violencia institucionalizada están respaldadas en una carta constitucional ilegítima, de origen dictatorial y cuyas modificaciones y reformas no cambiaron su esencia conservadora, antipopular, elitista y centralizadora.

Y segundo, que en el estado actual de la conciencia social y política de la ciudadanía, ya no se puede aceptar cambios en el sistema político sin la participación de la ciudadanía. Todas las constituciones de Chile, desde 1811 hasta el presente, han sido el fruto de crisis políticas resueltas por grupos minoritarios que han dictado la norma fundamental.

Los ciudadanos reclaman ser escuchados, quieren incidir en las políticas públicas.

Para que en Chile haya una verdadera democracia, hoy, el pueblo tiene que ejercer su poder constituyente.

Qué pena tu lumpen – Eugenio Mimica Barassi – Pienso, luego escribo

      Las comparaciones suelen ser odiosas, pero necesarias. Por ejemplo, antes se imprimían y repartían volantes (también llamados panfletos) para convocar a manifestaciones. Hoy, en cambio, existen las redes sociales. Como hemos cambiado, como nos modernizamos. Incluso para denostar con comentarios, para violentar y ojalá destruir con las palabras.

Nos hemos vuelto individualistas, egocentristas, ciegos por la misantropía, sin darnos cuenta, sin importarnos. Antes no había desmanes, vándalos o saqueos; ahora sí.

Para el “Puntarenazo” nos cobijamos en la iglesia catedral de Punta Arenas y allí adentro, sitiados, nuestros cantantes pudieron entonar canciones de Violeta Parra, Víctor Jara, Heredia, Quilapayún, Illapu, entre otros. Nadie destruyó, no sacó ni hizo barricadas con sus bancas. Ahora sí. Y lo peor, reúnen esa madera para prenderle fuego, junto a neumáticos, plásticos y otros elementos contaminantes, como si tú, país, y el planeta entero, no estuvieran ya hartos de atmósfera enrarecida por malas prácticas ambientales (y eso que no me siento ecologista, para nada).

      Cada hoguera intoxica y es un atentado al propio ser humano. Cada una de ellas, junto a los gritos, bombazos, disparos, rociadura de agua a presión, es bulla y escándalo que desestabiliza hasta a la sicología animal, a esos mismos quiltros callejeros que humanitariamente algunos cubren con capas para que pasen el frío del invierno. Los he visto trastornados, “emperrados”, peleándose entre ellos, profanados en su deambular. Dan lástima (y eso que no me siento animalista, para nada).

      Claro que asombra y da dolor tanta destrucción de inmuebles, calles, plazas, parques, monumentos, estaciones del Metro, el patrimonio de todos, con la sospechosa e incontrolable secuela de incendios provocados, y tanto saqueo demencial, paralelos a las dignas y justas manifestaciones sociales de la gente que se cansó de esperar. Tanta ira sin control, tanta violación inhumana y material, tantos tiros al cuerpo, tantas lacrimógenas y tanto mensaje antisistémico. Ya hay muertos, y heridos graves y lesionados. No son cualquier cosa, son tus hijos. En tanto, los ultras de ambos extremos, viviendo su agosto en octubre. Más allá de las marchas de la bronca (que canción más señera esa del dúo Pedro y Pablo, de los años 70), el “malandraje” actuando a pleno, impunemente, de día o de noche. Claro que asusta, atemoriza, cansa y desalienta.

      Uno se pregunta de dónde salió tanto vandalismo, tanto lumpen junto para provocar daños; cómo se pusieron de acuerdo, cómo afloraron. Uno señala de inmediato al lumpenproletariado (y eso que no me siento marxista, para nada), pero nos olvidamos de la contraparte, la llamada lumpenburguesía, y en el caso tuyo, país, del exitismo del lumpendesarrollo. Si, no fueron treinta pesos solamente. Fueron treinta años de democracia acomodaticia, dentro de los cuales supimos de fraudes, utilidades desmedidas, colusiones, despojos a la salud, a la educación, a la dignidad. Y facturas falsas, sueldos millonarios por un lado y miserables por el otro, jubilaciones demonizadas, políticos desvergonzados, abusos sexuales eclesiásticos, estafas piramidales, casos “pacogate” y “milicogate”, entre tantas maquinaciones e injusticias.

      Para que seguir, si lo sabemos. Una gran ensalada surtida.

Pero también, hay que reconocerlo, cientos de derechos sin conciencia por los deberes, en una sociedad irrespetuosa por continuos irrespetos, en tanto el “libertismo” (casi libertinaje) venía cubriéndonos con su oleada imparable, secuencial. Todos aportando con una cuota para la ira.

El que siembra vientos cosecha tempestades, es un viejo refrán de quizás que anciano ya inexistente. No importa, sirve igual, porque todo se confabuló para ir aumentando, inconsciente o conscientemente, el descontento.

Que pena tu lumpen, de uno y de otro lado, país. No te lo merecías.

Los escritos militares de Carlos Marx y Federico Engels, 1848-1878

Prefacio

Entre 1848 y 1878, Marx y Engels desarrollaron una vasta labor literaria y periodística, además de su intensa labor política e ideológica ampliamente conocida.

Pero, además fueron parte de los conflictos bélicos que se producían en el mundo y a través de múltiples fuentes, desarrollaron una labor periodística significativa, analizando y escribiendo sobre las guerras. Engels incluso participó activamente en las fuerzas militares que tuvieron parte en la revolución de 1848 en Prusia.

Debemos reconocer que los artículos, ensayos y estudios de Marx y Engels sobre la temática militar son poco conocidos y y corresponden a varios decenios de actividad intelectual de los dos pensadores durante el siglo XIX.

Les interesaban las guerras, les interesaban los conflictos sociales y políticos en los que se manifestaba la violencia, tanto del Estado como desde la resistencia obrera y popular.

Cabe consignar en términos biográficos que Engels participó directamente en actividades militares durante la revolución de 1848.

Las fuentes

¿Cuáles eran las fuentes con las que trabajaban ambos autores sus estudios militares? En primer lugar, se informaban en la prensa inglesa, alemana, francesa, italiana y estadounidense; además, consultaban las extensas bibliografías de las grandes bibliotecas del continente y de Inglaterra.  Contaban por otra parte, con una nutrida correspondencia con lideres obreros y militantes que les informaban de los acontecimientos, al mismo tiempo que en la propia correspondencia entre Marx y Engels intercambiaban datos, referencias, comentarios y análisis de los acontecimientos bélicos y políticos que estaban sucediendo. 

De resultas de una considerable masa de información disponible, Marx y Engels como parte de su labor militante de difusión de las ideas revolucionarias, escribieron artículos de prensa que aparecieron en periódicos y revistas como Los Anales Franco-Alemanes, La Nueva Gazeta Renana, el The Manchester Guardian, la revista ZocialDemokrat, la revista Die Presse de Viena, Austria, entre otros. Marx y Engels escribieron en el New York Daily Tribune durante doce años y publicaron un total de 465 entregas.

Estudiaban con particular atención las guerras (Italia, guerra de Crimea, conflicto Ruso Turco, guerra civil americana, guerra franco prusiana), en cuyo analisis utilizaban la dialéctica y sus conocimientos de historia, de geografía y de ciencia política.

Los escritos militares de Marx y Engels son una notable demostración de multidisciplinareidad metodológica y conceptual.

La edición que aquí comentamos se titula “Marx Engels, Ecrits Militaires. Violence et constitution des Etats europeens modernes. Théorie et stratégie. Paris, 1970. Editions L’Herne. 661 p.

A medida que Marx y Engels fueron conociendo y comprendiendo los procesos políticos en la Europa del siglo XIX y sus efectos en el sistema mundo capitalista, su comprensión de las guerras y del papel de los ejércitos se fue haciendo mas sofisticada.

El contexto histórico

Los estudios militares de los fundadores del marxismo, se sitúan en un contexto histórico de formación de los Estados nacionales modernos, de surgimiento y expansión de las luchas de clases del proletariado industrial y rural contra la dominación burguesa y de la formación de una economía mundo impulsada por el imperialismo inglés, además de una intensa transición tecnológica.  Es el período en que, además, estaban siendo desplazadas y superadas en combate las fuerzas militares heredadas de las guerras napoleónicas como la caballería y el uso del sable y la bayoneta, y alcanzan su predominio las armas más tecnologizadas, como la artillería y la logística automotriz.

La transición tecnológica que ocurrió entre la primera mitad y la segunda mitad del siglo XIX en la Europa de Marx y Engels, está asociada al desarrollo de las máquinas de vapor para mover máquinas y vehículos, a los inicios de la aviación a través de los globos Montgolfier, al reemplazo de la madera por el acero, de las velas por las máquinas a vapor en la construcción naval. 

Económicamente “las guerras forzaron el desarrollo de la industria británica, particularmente la industria del acero y las fábricas que suministraban a ejércitos y marinas” (Cardwell, D.: The Fontana History of Technology. London, 1994. Harpers Collins Ed., p. 206). 

La guerra, la política y la estrategia

Marx y Engels observando el desarrollo del Estado prusiano, a lo largo de los decenios de 1840 hasta la guerra francoprusiana de 1870, se manifestaban partidario del servicio militar obligatorio, como una forma de acercar el conocimiento de las armas al pueblo, pero situaba el fenómeno bélico desde el punto de vista del proceso político en cuyo contexto se producen las guerras.

En un libro titulado “La cuestión militar prusiana y el partido obrero alemán” publicado por Engels en Hamburgo en 1865, encontramos un amplio análisis de la cuestión del servicio militar y su relación con el desarrollo del pueblo y del proletariado como fuerza política que se enfrenta a la burguesía dominante.  “El servicio militar obligatorio para todos -escribe Engels- entre paréntesis la sola institución democrática que existe en Prusia aunque todavía en el papel, es un progreso tan importante respecto de todos los sistemas militares anteriores que, allí donde ha sido introducido, aunque sea con una aplicación imperfecta, no puede ser suprimido durablemente.  Nuestros ejércitos modernos no pueden tener sino dos bases bien definidas: el enrolamiento, medio anticuado que solo subsiste en caso excepcionales como en Inglaterra, o el servicio militar obligatorio para todos.” (Marx Engels. Ecrits Militaires. Paris, 1980. Ed. L’Herne, p. 453.)

La reflexión militar de los fundadores del marxismo, integra en una perspectiva multidisciplinaria, conocimientos y conceptos de la Historia contemporánea, de la Economía Política, de la Ciencia Política y de la Geografía, dando forma incluso a enfoques de carácter geopolítico y geoestratégico.

Marx había conocido y valorado el aporte de Clausewitz al estudio del arte de la guerra, pero mientras Marx estudia el fenómeno de la guerra desde el punto de vista estratégico y político, Clausewitz -que postula que la guerra es la continuación de la política por otros medios, estudia la guerra desde el punto de vista militar y estratégico. Ambos se diferencian además en una cuestión esencial de la relación entre Política y Estrategia: Marx plantea que la Estrategia siempre debe subordinarse a la Política, lo que se traduce en el hecho que el ejército debe subordinarse al mando político del Estado.

Cabe subrayar que las guerras de ese período tenían un carácter imperial por la dominación de determinados territorios y recursos, de manera que los intereses que predominaban en el orígen y en el desarrollo de los conflictos estaba determinada por la capacidad industrial de cada Estado para producir sus propias armas o para procurarlas desde una fuente segura y aliada, y por la disposición del pueblo para sentir como suya la causa de la guerra (o la causa de la paz), factor subjetivo de la voluntad combativa del pueblo y de los soldados, que podía determinar el resultado de las batallas y de la guerra.

Referencias bibliográficas

Cardwell, D.: The Fontana History of Technology. London, 1994. The Harper Collins Publishers. 

Lopez Palmero, M.: La guerra civil según Karl Marx y Federico Engels. Planteos y proyecciones. K.Marx WordPress. 

Marx, Engels: Ecrits Militaires. Paris, 1980. Editions L’Herne.

Mead Earle, E.: Les maitres de la strátegie. Paris, 1980. Flammarion.

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Edición original en francés del libro, en formato PDF.

http://classiques.uqac.ca/classiques/Engels_Marx/Ecrits_militaires/Ecrits_militaires.pdf

El gobierno de Salvador Allende y la Unidad Popular en Magallanes, 1970-1973. Obras y realizaciones – Ensayo

PREFACIO.

Esta es una historia no escrita.

La idea de realizar una investigación acerca del gobierno de la Unidad Popular en Magallanes surgió, por un lado, de la falta de relatos históricos que permitan ilustrar a las nuevas generaciones del significado, contexto, proyectos, fracasos y logros de ese período, y por el otro, de la posibilidad que ofrece una considerable cantidad de fuentes bibliográficas y documentales inéditas e inexploradas.

Un extraño silencio ronda alrededor de la Unidad Popular y del gobierno de Salvador Allende en Magallanes, un silencio alimentado por el paso inexorable de los años, por las versiones parciales e interesadas y hasta por relatos históricos basados en el prejuicio ideológico y la visión deliberadamente peyorativa.

Es probable que escribir una historia sobre la Unidad Popular sea una especie de “bestia negra” de los historiadores y comentaristas. ¿Será por eso que relatar los hechos y su contexto controversial resulta ser un peligroso contrasentido?   Quienes fueron los adversarios y opositores a la Unidad Popular son –dos generaciones transcurridas- casi los mismos que prefieren permanecer en el silencio del desconocimiento y la negación.

¿Quién le tiene miedo a los hechos? 

Los hechos, en ciencia y en Política, son la prueba irrefutable de las palabras, los discursos, los anuncios y los proyectos.

El punto de partida de esta investigación, se sitúa en la década de los años de 1990, cuando elaboré un ensayo histórico que se hizo público en 1996 titulado: “Gañanes, peones y obreros: Historia del Trabajo y los Trabajadores en Magallanes y la Patagonia, 1843-1973”, donde aparecen numerosas referencias sobre el gobierno de la UP y su relación con el movimiento sindical. 

En el curso de ese estudio tuve ocasión de examinar los archivos completos de la prensa regional, para intentar una reconstrucción cronológica de los principales hechos políticos y sociales asociados a la gestión de gobierno en el período entre 1970 y 1973 en Magallanes.

Pero además, hay razones de orden personal que explican esta investigación.

Producto de mi condición de dirigente de la Izquierda Cristiana, tuve la oportunidad de participar como representante de ese partido en el Comité Político Provincial de la Unidad Popular entre febrero de 1972 y septiembre de 1973, y entre los meses de marzo a septiembre de 1973 trabajé como encargado del Comité Provincial de Abastecimientos, una oficina de coordinación bajo la dirección del Intendente Provincial Octavio Castro y en coordinación con la Dirección Nacional de Abastecimiento y Comercialización (DINAC) a cargo del general Alberto Bachelet. 

 Asistí por tanto, a muchas de las decisiones que se adoptaron en el ámbito político durante el gobierno de la Unidad Popular en Magallanes.

Aquella experiencia breve de gestión pública en el Gobierno de la Unidad Popular, fue un aliciente para intentar conocer con mayor profundidad las obras y realizaciones, los avances y proyectos que dieron forma y contenido a aquel intenso período de nuestras vidas.  

Para esta investigación me sitúo en la perspectiva de la Ciencia Política y de la Historia Social y Política, para describir y comprender los procesos políticos, económicos y sociales en los que nos vimos sumergidos.

No es mi intención aquí de idealizar al gobierno de la Unidad Popular, ni de agotar el tema o de cubrir la totalidad de los aspectos sociales, económicos, políticos y culturales de ese período, sino solo ocuparse de la obra, proyectos y realizaciones del gobierno y la gestión pública en Magallanes. No es una historia gráfica, sino un recuento de los hechos a partir de los documentos y las publicaciones.

La historia de la Unidad Popular en Magallanes se encuentra en gran parte inédita y dispersa en numerosos archivos, registros y documentos.

La prensa escrita de la época –atravesada por las divisiones y conflictos prevalecientes- ha sido una fuente primordial de este estudio.  Mientras La Prensa Austral (de circulación matinal) siguió una línea editorial conservadora y opositora al gobierno de Allende, el diario El Magallanes (de circulación vespertina) y constituido en 1971 en cooperativa de trabajadores, difundió periodísticamente toda la obra del gobierno de la Unidad Popular.

Este ensayo es el resultado de una amplia investigación documental y bibliográfica –iniciada en 2014- y que pretende contribuir a llenar un vacío historiográfico mediante el tratamiento crítico de fuentes originales del período 1970-1973, para presentar una historia de la gestión del Gobierno de la Unidad Popular en Magallanes. 

Desde un punto de vista teórico-conceptual, esta historia requiere de la confluencia de categorías de análisis de a lo menos tres disciplinas: la Historia Política y Social, la Historia Regional y la Ciencia Política.

Las preguntas de investigación que se plantearon fueron dos:

¿Qué propuestas, proyectos y visión del desarrollo regional planteaba la Unidad Popular para Magallanes?

¿Cuáles fueron las principales obras y realizaciones y qué proyectos sólo alcanzaron a ser diseñados o quedaron inconclusos en el gobierno de la Unidad Popular en Magallanes?

En cuanto a las fuentes de esta investigación, he optado por compulsar archivos, colecciones y textos originales de la época y a los testimonios directos de personas que hoy sobreviven y que tuvieron algún grado de participación en la gestión del gobierno de la Unidad Popular en Magallanes.

No se puede perder de vista que nuestro objeto de investigación fue la gestión a escala regional de un gobierno inconcluso.  Las iniciativas y proyectos que figuran en los programas, estrategias y planes de desarrollo alcanzaron distintos grados de maduración y de ejecución.

Lo que aquí se relata es una historia del Gobierno y de la gestión de gobierno de la Unidad Popular en la región de Magallanes, es decir, de los proyectos y programas y de las obras y realizaciones de ese gobierno, y donde se abordan también algunos aspectos de la historia política, electoral y social de la izquierda en Magallanes antes o después de 1970, datos que forman el contexto del período estudiado.

Este ensayo es una contribución a la memoria de la izquierda y al conocimiento de la historia política y la historia social de Magallanes, en el período del gobierno del Presidente Salvador Allende y de la Unidad Popular en la región más austral de Chile.

Manuel Luis Rodríguez U.

Punta Arenas – Magallanes, marzo de 2019.-

Lea y descargue aquí el ensayo:

Esta es una historia no escrita.

La idea de realizar una investigación acerca del gobierno de la Unidad Popular en Magallanes surgió, por un lado, de la falta de relatos históricos que permitan ilustrar a las nuevas generaciones del significado, contexto, proyectos, fracasos y logros de ese período, y por el otro, de la posibilidad que ofrece una considerable cantidad de fuentes bibliográficas y documentales inéditas e inexploradas.

Un extraño silencio ronda alrededor de la Unidad Popular y del gobierno de Salvador Allende en Magallanes, un silencio alimentado por el paso inexorable de los años, por las versiones parciales e interesadas y hasta por relatos históricos basados en el prejuicio ideológico y la visión deliberadamente peyorativa.

Es probable que escribir una historia sobre la Unidad Popular sea una especie de “bestia negra” de los historiadores y comentaristas. ¿Será por eso que relatar los hechos y su contexto controversial resulta ser un peligroso contrasentido?   Quienes fueron los adversarios y opositores a la Unidad Popular son –dos generaciones transcurridas- casi los mismos que prefieren permanecer en el silencio del desconocimiento y la negación.

¿Quién le tiene miedo a los hechos? 

Los hechos, en ciencia y en Política, son la prueba irrefutable de las palabras, los discursos, los anuncios y los proyectos.

El punto de partida de esta investigación, se sitúa en la década de los años de 1990, cuando elaboré un ensayo histórico que se hizo público en 1996 titulado: “Gañanes, peones y obreros: Historia del Trabajo y los Trabajadores en Magallanes y la Patagonia, 1843-1973”, donde aparecen numerosas referencias sobre el gobierno de la UP y su relación con el movimiento sindical. 

En el curso de ese estudio tuve ocasión de examinar los archivos completos de la prensa regional, para intentar una reconstrucción cronológica de los principales hechos políticos y sociales asociados a la gestión de gobierno en el período entre 1970 y 1973 en Magallanes.

Pero además, hay razones de orden personal que explican esta investigación.

Producto de mi condición de dirigente de la Izquierda Cristiana, tuve la oportunidad de participar como representante de ese partido en el Comité Político Provincial de la Unidad Popular entre febrero de 1972 y septiembre de 1973, y entre los meses de marzo a septiembre de 1973 trabajé como encargado del Comité Provincial de Abastecimientos, una oficina de coordinación bajo la dirección del Intendente Provincial Octavio Castro y en coordinación con la Dirección Nacional de Abastecimiento y Comercialización (DINAC) a cargo del general Alberto Bachelet. 

 Asistí por tanto, a muchas de las decisiones que se adoptaron en el ámbito político durante el gobierno de la Unidad Popular en Magallanes.

Aquella experiencia breve de gestión pública en el Gobierno de la Unidad Popular, fue un aliciente para intentar conocer con mayor profundidad las obras y realizaciones, los avances y proyectos que dieron forma y contenido a aquel intenso período de nuestras vidas.  

Para esta investigación me sitúo en la perspectiva de la Ciencia Política y de la Historia Social y Política, para describir y comprender los procesos políticos, económicos y sociales en los que nos vimos sumergidos.

No es mi intención aquí de idealizar al gobierno de la Unidad Popular, ni de agotar el tema o de cubrir la totalidad de los aspectos sociales, económicos, políticos y culturales de ese período, sino solo ocuparse de la obra, proyectos y realizaciones del gobierno y la gestión pública en Magallanes. No es una historia gráfica, sino un recuento de los hechos a partir de los documentos y las publicaciones.

La historia de la Unidad Popular en Magallanes se encuentra en gran parte inédita y dispersa en numerosos archivos, registros y documentos.

La prensa escrita de la época –atravesada por las divisiones y conflictos prevalecientes- ha sido una fuente primordial de este estudio.  Mientras La Prensa Austral (de circulación matinal) siguió una línea editorial conservadora y opositora al gobierno de Allende, el diario El Magallanes (de circulación vespertina) y constituido en 1971 en cooperativa de trabajadores, difundió periodísticamente toda la obra del gobierno de la Unidad Popular.

Este ensayo es el resultado de una amplia investigación documental y bibliográfica –iniciada en 2014- y que pretende contribuir a llenar un vacío historiográfico mediante el tratamiento crítico de fuentes originales del período 1970-1973, para presentar una historia de la gestión del Gobierno de la Unidad Popular en Magallanes. 

Desde un punto de vista teórico-conceptual, esta historia requiere de la confluencia de categorías de análisis de a lo menos tres disciplinas: la Historia Política y Social, la Historia Regional y la Ciencia Política.

Las preguntas de investigación que se plantearon fueron dos:

¿Qué propuestas, proyectos y visión del desarrollo regional planteaba la Unidad Popular para Magallanes?

¿Cuáles fueron las principales obras y realizaciones y qué proyectos sólo alcanzaron a ser diseñados o quedaron inconclusos en el gobierno de la Unidad Popular en Magallanes?

En cuanto a las fuentes de esta investigación, he optado por compulsar archivos, colecciones y textos originales de la época y a los testimonios directos de personas que hoy sobreviven y que tuvieron algún grado de participación en la gestión del gobierno de la Unidad Popular en Magallanes.

No se puede perder de vista que nuestro objeto de investigación fue la gestión a escala regional de un gobierno inconcluso.  Las iniciativas y proyectos que figuran en los programas, estrategias y planes de desarrollo alcanzaron distintos grados de maduración y de ejecución.

Lo que aquí se relata es una historia del Gobierno y de la gestión de gobierno de la Unidad Popular en la región de Magallanes, es decir, de los proyectos y programas y de las obras y realizaciones de ese gobierno, y donde se abordan también algunos aspectos de la historia política, electoral y social de la izquierda en Magallanes antes o después de 1970, datos que forman el contexto del período estudiado.

Este ensayo es una contribución a la memoria de la izquierda y al conocimiento de la historia política y la historia social de Magallanes, en el período del gobierno del Presidente Salvador Allende y de la Unidad Popular en la región más austral de Chile.

Manuel Luis Rodríguez U.

Punta Arenas – Magallanes, marzo de 2019.-

Ventana al invierno

En esas frías madrugadas, cuando el sol se negaba a salir en Punta Arenas, solo el gallo cantaba lastimeramente a las 6 de la mañana, anunciando que el mes de junio había sido derrotado por las espesas nieves del mes de julio.

Abría entonces un mínimo rincón de la cortina de su ventana.

Los vidrios lloraban humedad en silencio. Entonces, se hacía de un poco de ánimo y se preparaba para caminar al colegio.

El Bach de todas las noches

El mundo gira demasiado rápido.

Tan rápido que a veces siento deseos de pegarle una acelerada para que gire aún más rápido, al tiempo que yo me bajo un instante a la calma de la tarde, al tranquilo espacio del crepúsculo de la noche que viene.

Se acerca la noche: todas las noches se acerca la noche.

Entonces, presencio a Juan Sebastian Bach.

Abro mis sentidos a la creación.

Nadie me escucha, nadie me oye.

En la profunda sinceridad del silencio de la noche, escucho cada día una cantata de Juan Sebastian Bach. Es un ejercicio de tranquilidad y de calma que nos merecemos.

Dejo que corran las voces, saltando suavemente desde el pentagrama a las cuerdas tensas de los sentimientos.

Esta noche los violines y las voces solemnes del coro se abandonan con la BWV 140. Una joya del arte, un monumento a la reflexión.

Desde el minuto 15.20 de la cantata, los invito a sumergirse en el mundo musical de Juan Sebastian Bach.

Bitácora del Almirante: junio y julio de 1519

El 22 de marzo de 1518, el rey Carlos I de España nombra a Hernando de Magallanes y a Ruy Faleiro como capitanes para conducir la expedición para alcanzar islas de las Especias o Molucas en el continente asiático. En julio de 1518, el rey les confiere el título de Comendador de la Orden de Santiago (una orden religiosa y militar católica) lo que les otorgaba un título honorífico muy codiciado en la época, además de un conjunto de privilegios y beneficios económicos por los resultados de la expedición.

Desde el mes de mayo de 1519 en adelante, Hernando de Magallanes trabajó intensamente en los preparativos de la expedición, en busca del paso entre el océano Atlántico y el mar del Sur (océano Pacífico).

Desde el punto de vista geográfico, el proyecto de la expedición a las islas de las especias suponía que era posible viajar bordeando la costa del continente americano para encontrar un pasaje que permita acceder por el Este al continente asiático. En 1513 Vasco Nuñez de Balboa había descubierto el océano Pacífico, poniendo fin a a creencia de que Colón había llegado a las costas asiáticas -a Cipango, como se denominaba el actual Japón- por lo que se abría la posibilidad de llegar a ese destino atravesando el Atlántico para encontrar un pasaje que conduzca al Pacífico.

Instalado en el puerto de Sevilla para la organización del viaje, durante el mes de junio de 1519 Hernando de Magallanes tuvo que enfrentar las intrigas de los marineros y pilotos portugueses que trataban de bloquear los trabajos de preparación. El cartógrafo portugués Diego Ribeiro al servicio de la Casa de Contratación de Sevilla desde 1518, participó en el desarrollo de las cartas utilizadas en el viaje.

El cronista y geógrafo Antonio de Pigafetta se sumó a la dotación de la expedición, asegurando de su propio peculio los gastos del viaje. Escribe Pigafetta en su diario: ” En el año de 1519 me hallaba en España en la corte de Carlos V, Rey de romanos, en compañía de Monseñor Chericato, Protonotario Apostólico entonces y predicador del Papa León X, de santa memoria, quien por sus méritos fue elevado a la dignidad de Obispo y Príncipe de Teramo. Ahora bien, como por los libros que había leído y por las conversaciones que había sostenido con los sabios que frecuentaban la casa de este prelado, sabía que navegando en el Océano se observan cosas admirables, determiné de cerciorarme por mis propios ojos de la verdad de todo lo que se contaba, a fin de poder hacer a los demás la relación de mi viaje, tanto para entretenerlos como para serles útil y crearme, a la vez, un nombre que llegase a la posteridad.” (p. 16).

En los meses de mayo, junio y julio de 1519 en las calles, plazas y esquinas del puerto de Sevilla, se anunciaban de viva voz los avisos de llamado a enrolarse para el viaje. Al mismo tiempo, dada la pequeña paga que se ofrecía para viajar, algunos oficiales de la expedición fueron enviados a los puertos de Cadiz y Malaga, entre otros, en busca de voluntarios dispuestos a embarcarse.

El rey Carlos V en una cédula del 26 de julio de 1519 emitida desde Barcelona le escribe a Magallanes pidiendole que, dentro de la tripulación de las cinco naves, tratara de contratar al mínimo posible de portugueses. Incluso con anterioridad, el 17 de junio de 1519, el rey de España la escribe a Magallanes desde el puerto de Barcelona y le ordena que en cada barco debe haber un número máximo de hasta 5 portugueses en la tripulación e incluso menos si es posible.

El 9 de agosto de 1519, Magallanes informa a la Casa de las Indias que ha cumplido casi exactamente con las disposiciones del rey respecto de la composición de las tripulaciones y da cuenta que ha logrado contratar a Sebastian Elcano para el viaje.

Por esos días, Ruy Faleiro marinero y piloto portugués le escribe al rey Don Manuel de Portugal, informándole que Hernando de Magallanes es una persona poco confiable y medio loco. El monarca portugués se inquietaba de los preparativos de la expedición española. Los conflictos de personalidad entre Faleiro y Magallanes se acrecentaron y finalmente Faleiro fue destituido del grado y del viaje.

La dotación total inicial de la expedición fue de 239 tripulantes, repartidos en 5 naves:

Trinidad, 110 toneladas, 62 tripulantes.

San Antonio, 120 toneladas, 57 tripulantes.

Concepción, 90 toneladas, 44 tripulantes.

Victoria, 85 toneladas, 45 tripulantes.

Santiago, 75 toneladas, 31 tripulantes.

(Continuará…)

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS.

Guillemard, F.H.H.: The Life of Ferdinand Magellan and the first circumnavegation of the globe. 1480-1521. London, 1890. Georg Philip & Son. 353 p.

Pigafetta, A.: Primer viaje alrededor del Globo. Ediciones Orbis. Barcelona, 1986. El título de la versión original en italiano es: “Relazione del primo viaggio intorno al mondo. Notizie del Mondo nuovo con le figure dei paesi scoperti descritti da Antonio Pigafetta, vicentino, cavaliere di Rodi.”

Una simple escena de la vida cotidiana que nos habla de futuro posible

Viajábamos ayer con mi esposa en un bus del transporte público de la ciudad de Punta Arenas: media tarde hacia las 16.00 horas.

En medio del bullicio del intenso tráfico se suben al bus un joven papá con su hija. La niña se instala en su asiento, abre su mochila en completo silencio y tranquilamente extrae un libro.

Observamos la escena sorprendido y agradado.

Abro el diálogo con el papá. Hablamos de libros.

Pienso que mi vida desde la infancia ha estado invadida de libros: libros debajo de la mesa, en los estantes, en las mesas, en las sillas, en cajas, en todos los muebles de la casa. Mi madre dejaba “sembrados” libros en los lugares más insólitos de nuestro hogar, como silenciosas trampas positivas que me incitaban a leer.

Mi madre Rosalía, tenía por costumbre que yo le leyera en voz alta, todos los días, todos los días a la hora de la cena, dos páginas completas elegidas al azar de un diccionario Larousse; esto, entre los 7 y los 15 años de edad.

Pero volvamos a nuestra nobel lectora.

El papá de esta niña, hoy de 6 años de edad, orgulloso ciertamente, me cuenta que se interesó en la lectura y los libros desde los 3 ó 4 años de edad. No le presta mayor atención al celular. En cambio a ella le gusta la poesía e incluso será una de las lectoras de poesía en el Día del Patrimonio en Punta Arenas.

Que los niños y niñas amen la lectura y los libros depende principalmente de los padres, del ambiente en el hogar. El jardín y la escuela hacen también su trabajo. No acepto la excusa de que los padres trabajan y por eso no acostumbran a acompañar a sus hijos en el proceso de aprendizaje y de desarrollo del lenguaje y la imaginación.

No acepto la excusa de que los padres trabajan. Mi madre trabajaba las 28 horas del día (como ella decía), y ese trabajo no era excusa para no dedicarse a observar e involucrarse de cerca en mi aprendizaje.

Voy a escribir una frase cargada de optimismo.

Otro futuro es posible y ese futuro ya está presente en los niños de hoy.

La democracia después de la democracia – Ensayo

Nos interrogamos por el presente y el futuro de la democracia.

Uno de los dilemas intelectuales y un desafío mayor de la vida pública en la sociedad contemporánea, es responder a las interrogantes acerca del estado actual, la crisis y las perspectivas de la reinvención de la democracia, aunque la palabra reinvención sea un concepto que no alcanza a contener la totalidad de los desafíos y oportunidades que se abren en este momento del decurso histórico.

Nos interrogamos acerca de la democracia, sus principios fundacionales, su devenir presente y perspectivas futuras, sus formas y sus contenidos, no solo porque hoy la mayoría de la ciudadanía reclama y demanda más y mejor democracia, lo que constituye un desafío político considerable, sino porque a lo largo de la historia de la humanidad no se ha inventado ni construido un ideal y un marco de instituciones más legítimo y más potencialmente inclusivo que el sistema democrático.  

La democracia es siempre una realidad y una posibilidad.

La democracia es, a la vez, una realidad y un horizonte, un escenario y un proyecto, una idea, una utopía y un conjunto de instituciones.

Se ha instalado en el sentido común la idea de que asistimos a una crisis de la democracia: una crisis de la representación política, de la legitimidad y credibilidad de los sistemas políticos y de las democracias en particular. Se trata de un diagnóstico que se extiende desde las democracias más avanzadas y modernas, hasta los sistemas políticos de las naciones y Estados emergentes, desde las democracias presidenciales hasta las democracias parlamentarias.

Las crisis que afectan a la democracia pueden conducir a un colapso de la forma democrática de gobierno, durante el siglo XXI, o a un intenso período de reinvención y de reconfiguración del orden democrático, por voluntad de los ciudadanos y de los actores políticos y sociales dispuestos a emprender el cambio.

Algo profundo –como aspiración y como reclamo, como protesta y resistencia- nos está diciendo la ciudadanía en la mayoría de las democracias del mundo, cuando disminuye la participación electoral, cuando los parlamentos pierden credibilidad, cuando los partidos políticos pierden adhesión y capacidad de respuesta a las demandas ciudadanas y los sistemas políticos se vuelven rígidos.  

Los pueblos se movilizan, toman conciencia, se indignan, se rebelan, resisten, luchan o defienden los logros democráticos alcanzados, se movilizan tras un ideal de democracia que se traduzca en hechos concretos, en instituciones, en políticas y estilos de hacer política y de gobernar que se legitimen por la participación de los ciudadanos en la toma de decisiones.

Cambia toda la sociedad a pasos acelerados y la democracia no alcanza a integrar las transformaciones en curso.

En un mundo donde todo cambia, donde lo permanente es el cambio y lo transitorio es la estabilidad y donde asistimos a un profundo cambio de época y de paradigma, los sistemas políticos y las democracias parecen verse afectadas -superadas, desbordadas, colapsadas, estresadas- por una suerte de parálisis interna, de lentitud y por una crónica insuficiencia o incapacidad y rigidez institucional para procesar esos cambios.

La lentitud operacional y la inercia propia de las instituciones políticas, del Estado y de los sistemas democráticos, no alcanza a procesar los cambios y desafíos provenientes de la sociedad de la que forman parte.

Lo que otorga fundamento a la democracia como régimen preferible de gobierno es la legitimidad y le credibilidad en sus reglas, instituciones y en sus resultados, y esa legitimidad la otorga la ciudadanía. 

En este texto, describimos y analizamos los fundamentos y principios históricos de la democracia en Occidente, haciendo un paralelo con las experiencias políticas de otras tradiciones culturales, a fin de proporcionar un panorama global amplio del desarrollo de la experiencia democrática.

La hipótesis central que preside este estudio, sostiene que la democracia no es un sistema político único, cerrado y definitivo, sino que es una construcción constante, progresiva, sometida a los saltos, continuidades y discontinuidades del devenir, que evoluciona en el tiempo, donde los principios y fundamentos van mutando en sus modalidades históricas, pero permanecen en su esencia.

Este ensayo –que se sitúa en un triple plano a la vez teórico, histórico y prospectivo- se interroga acerca de los principios y fundamentos conceptuales y teóricos de la democracia en la sociedad contemporánea y los desafíos y oportunidades que presumiblemente deberá encarar y resolver en el futuro venidero. 

En tres tiempos cronológicos, nos interrogamos por los principios fundamentales que dan sentido y coherencia a la doctrina democrática a través del tiempo.

El capítulo I titulado “La construcción histórica de la democracia” aborda un panorama histórico de la herencia de la democracia ateniense y la república romana, la edad media, las utopías, la Ilustración, las revoluciones de 1776 y 1789, las culturas orientales y la democracia, y los aportes teóricos y conceptuales de distintas corrientes del pensamiento político y en particular, del humanismo liberal y el humanismo socialista.

El capítulo II titulado “Actualidad de la democracia” se plantea los principios y los problemas más relevantes de la experiencia democrática: la libertad, el principio de la mayoría, la alternancia, la representación, el diálogo y la razón, la democracia y los derechos humanos, la violencia y la democracia, ciudadanía, partidos políticos, espacio público y comunicación política, igualdad y desigualdades, la corrupción, la mediatización y manipulación del espacio público y el fenómeno de los populismos y caudillismos.

El capítulo III de “Perspectivas futuras” aborda el horizonte de una democracia de los ciudadanos, las prácticas participativas, la relación entre políticas públicas y democracia, la cuestión de la democracia digital, la educación para la democracia y una reflexión final que hemos denominado “la democracia después de la democracia”.

Al final del texto se presenta el aparato bibliográfico y documental consultado para la elaboración de este ensayo y las Notas con las referencias citadas.

Este ensayo pretende ofrecer una reflexión de síntesis –desde una perspectiva multidisciplinaria que integra la Historia de las Ideas, la Sociología Política y la Historia de las Instituciones Políticas- respecto de los grandes valores y principios que fundamentan a las instituciones democráticas, como una contribución a un análisis teórico y conceptual sobre la democracia actual y sus perspectivas futuras.

Manuel Luis Rodríguez U.

Punta Arenas – Magallanes, otoño de 2019.

Lea y descargue el ensayo: