Selknam, genocidio y resistencia – José Luis Alonso Marchante – Libros

“Alonso Marchante se ha dado un trabajo interpretativo mayor, revisando una gran base documental de narraciones segmentadas temporal, disciplinar e institucionalmente. De esta tremenda revisión de bibliografía y documentos, surge una interpretación de conjunto con valor propio, que permite desmontar juicios y prejuicios convertidos a fuerza de repetición en una suerte de sentido común al pensar la historia de la colonización de la Tierra del Fuego. Es un libro que le pasa el cepillo a contrapelo a la historia colonialista, nacionalista, regionalista, supremacista, para contribuir a una interpretación humanista». Alberto Harambour

“Este libro contiene la historia del pueblo selk’nam, víctima de uno de los más terribles genocidios del pasado reciente. Un conjunto de actos criminales, asesinatos, persecuciones y deportaciones, planificados con la intención de destruir a los habitantes autóctonos de la isla y de arrebatarles sus territorios ancestrales. Un exterminio ocultado deliberadamente por la historiografía oficial para “blanquear” las biografías de los autores intelectuales y materiales de aquel. Sin embargo, también es un libro que habla de la resistencia de los selk’nam frente a los invasores, de las estrategias que llevaron a cabo para tratar de frenar el avance de las explotaciones ovinas y, cuando todo su territorio fue usurpado, para sobrevivir en un entorno hostil. Y es que, a pesar de que los indígenas fueron diezmados, hubo supervivientes y hoy los selk’nam contemporáneos, mujeres y hombres orgullosos de su sangre y su linaje, luchan para que se reconozca su pasado y sus legítimos derechos. Todo ocurrió hace poco más de cien años en la Tierra del Fuego, en Karukinká en el idioma selk’nam, “el último rincón de los hombres”. José Luis Alonso Marchante.

Una simple escena de la vida cotidiana que nos habla de futuro posible

Viajábamos ayer con mi esposa en un bus del transporte público de la ciudad de Punta Arenas: media tarde hacia las 16.00 horas.

En medio del bullicio del intenso tráfico se suben al bus un joven papá con su hija. La niña se instala en su asiento, abre su mochila en completo silencio y tranquilamente extrae un libro.

Observamos la escena sorprendido y agradado.

Abro el diálogo con el papá. Hablamos de libros.

Pienso que mi vida desde la infancia ha estado invadida de libros: libros debajo de la mesa, en los estantes, en las mesas, en las sillas, en cajas, en todos los muebles de la casa. Mi madre dejaba “sembrados” libros en los lugares más insólitos de nuestro hogar, como silenciosas trampas positivas que me incitaban a leer.

Mi madre Rosalía, tenía por costumbre que yo le leyera en voz alta, todos los días, todos los días a la hora de la cena, dos páginas completas elegidas al azar de un diccionario Larousse; esto, entre los 7 y los 15 años de edad.

Pero volvamos a nuestra nobel lectora.

El papá de esta niña, hoy de 6 años de edad, orgulloso ciertamente, me cuenta que se interesó en la lectura y los libros desde los 3 ó 4 años de edad. No le presta mayor atención al celular. En cambio a ella le gusta la poesía e incluso será una de las lectoras de poesía en el Día del Patrimonio en Punta Arenas.

Que los niños y niñas amen la lectura y los libros depende principalmente de los padres, del ambiente en el hogar. El jardín y la escuela hacen también su trabajo. No acepto la excusa de que los padres trabajan y por eso no acostumbran a acompañar a sus hijos en el proceso de aprendizaje y de desarrollo del lenguaje y la imaginación.

No acepto la excusa de que los padres trabajan. Mi madre trabajaba las 28 horas del día (como ella decía), y ese trabajo no era excusa para no dedicarse a observar e involucrarse de cerca en mi aprendizaje.

Voy a escribir una frase cargada de optimismo.

Otro futuro es posible y ese futuro ya está presente en los niños de hoy.

Elogio de la ironía

Digo lo que quiero decir, pero cuido elegantemente el límite de las palabras y su interpretación.

Libremente elijo las palabras y tu libremente las lees como quieres leerlas.

Tomo cada palabra en el peso de su significado para que el lector sienta y piense que lo que estoy diciendo es casi exactamente lo que yo estoy pensando y él está leyendo, pero que el sentido total de la frase, se puede prestar para distintas interpretaciones.

pluma

La ironía es un juego de interpretaciones.

Pienso, luego escribo.

Piensas, luego lees.

Existen diversos significados de las palabras y el género irónico traduce un ejercicio sutil de interpretaciones entre el significado implícito y el significado explícito.

La ironía consiste en jugar con las palabras, de tal manera que, el significado implícito en la oración es diferente del significado literal de la palabra. Con frecuencia la ironía se utiliza para sugerir un determinado y fuerte contraste con el significado literal de las palabras. En profundidad, un mayor significado real se revela no por las palabras mismas, sino por la situación y el contexto en el que se encuentran.

Lo que digo es lo que digo y lo que lees, pero en realidad, lo que lees es tu interpretación de las palabras que digo.  La ironía es un juego de espejos delante de las ideas y detrás de las palabras.

Los fundamentos sociales de la cuestión femenina – Alexandra Kollontai

Alejandra Kollontai

Extractos de

Los fundamentos sociales de la cuestión femenina


Escrito: En o antes de 1907.
Historial de publicación: Publicado por vez primera en 1907.
Traducción al castellano: Traducida por María Teresa García Banús en 1931, y revisada por Tamara Ruiz en 2011, para En Lucha.
Fuente de la presente versión: Tomado de la edición digital de Alexandra Kollontai: Los fundamentos sociales de la cuestión femenina y otros escritos, Tamara Ruiz (ed.). En Lucha: España, 2011. http://www.enlucha.org/site/?q=node/15895
Esta edición: Marxists Internet Archive, mayo de 2011.


Dejando a los estudiosos burgueses absortos en el debate de la cuestión de la superioridad de un sexo sobre el otro, o en el peso de los cerebros y en la comparación de la estructura psicológica de hombres y mujeres, los seguidores del materialismo histórico aceptan plenamente las particularidades naturales de cada sexo y demandan sólo que cada persona, sea hombre o mujer, tenga una oportunidad real para su más completa y libre autodeterminación, y la mayor capacidad para el desarrollo y aplicación de todas sus aptitudes naturales. Los seguidores del materialismo histórico rechazan la existencia de una cuestión de la mujer específica separada de la cuestión social general de nuestros días. Tras la subordinación de la mujer se esconden factores económicos específicos, las características naturales han sido un factor secundario en este proceso. Sólo la desaparición completa de estos factores, sólo la evolución de aquellas fuerzas que en algún momento del pasado dieron lugar a la subordinación de la mujer, serán
capaces de influir y de hacer que cambie la posición social que ocupa actualmente de forma fundamental. En otras palabras, las mujeres pueden llegar a ser verdaderamente libres e iguales sólo en un mundo organizado mediante nuevas líneas sociales y productivas.

Sin embargo, esto no significa que la mejora parcial de la vida de la mujer dentro del marco del sistema actual no sea posible. La solución radical de la cuestión de los trabajadores sólo es posible con la completa reconstrucción de las relaciones productivas modernas. Pero, ¿debe esto impedirnos trabajar por reformas que sirvan para satisfacer los intereses más urgentes del proletariado? Por el contrario, cada nuevo objetivo de la clase trabajadora representa un paso que conduce a la humanidad hacia el reino de la libertad y la igualdad social: cada derecho que gana la mujer le acerca a la meta fijada de su emancipación total…

La socialdemocracia fue la primera en incluir en su programa la demanda de la igualdad de derechos de las mujeres con los de los hombres. El partido demanda siempre y en todas partes, en los discursos y en la prensa, la retirada de las limitaciones que afectan a las mujeres, es sólo la influencia del partido lo que ha forzado a otros partidos y gobiernos a llevar a cabo reformas en favor de las mujeres. Y, en Rusia, este partido no es sólo el defensor de las mujeres en relación a su posición teórica, sino que siempre y en todos lados se adhiere al principio de igualdad de la mujer.

¿Qué impide a nuestras defensoras de los “derechos de igualdad”, en este caso, aceptar el apoyo de este partido fuerte y experimentado? El hecho es que por “radicales” que pudieran ser las igualitaristas, siguen siendo fieles a su propia clase burguesa. Por el momento, la libertad política es un requisito previo esencial para el crecimiento y el poder de la burguesía rusa. Sin ella resultará que todo su bienestar económico se ha construido sobre arena. La demanda de igualdad política es una necesidad para las mujeres que surge de la vida en sí misma.

La consigna de “acceso a las profesiones” ha dejado de ser suficiente, y sólo la participación directa en el gobierno del país promete contribuir a mejorar la situación económica de la mujer. De ahí el deseo apasionado de las mujeres de la mediana burguesía por obtener el derecho al voto, y por lo tanto, su hostilidad hacia el sistema burocrático moderno.

Sin embargo, en sus demandas de igualdad política nuestras feministas son como sus hermanas extranjeras, los amplios horizontes abiertos por el aprendizaje socialdemócrata permanecen ajenos e incomprensibles para ellas. Las feministas buscan la igualdad en el marco de la sociedad de clases existente, de ninguna manera atacan la base de esta sociedad. Luchan por privilegios para ellas mismas, sin poner en entredicho las prerrogativas y privilegios existentes. No acusamos a las representantes del movimiento de mujeres burgués de no entender el asunto, su visión de las cosas mana inevitablemente de su posición de clase…

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Aviso aos navegantes — MaraRomaro

Aviso aos navegantes Aviso aos navegantes Nuvem negra me mandou um aviso, que vejo com esta luneta. No entanto, sobre a mesa, disponho os rolos das rotas traçadas, em desejos circum-navegantes. Adentrei por esta porta, da vigia meus olhos fogem, vão ao infinito no balanço das horas. Se na minha travessia, quebra-mar por ora ensandecido, o dia […]

a través de Aviso aos navegantes — mararomaro

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Diario da escritora – Mara Romaro

Diário da Escritora 03 de agosto 2017. Meu dia amanheceu assim. Amanheceu céu de mudanças. Eu costumo acordar com minha dor crônica, mas hoje meu despertar foi pelos bigodes da gatinha, que veio ao meu lado a lamber minha testa. Ela me pede, com suas traquinagens de bolir onde não deve, objetos da mesa […]

a través de Diário da Escritora 03 de agosto 2017 — mararomaro

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Canto General – Pablo Neruda

Yo estoy aquí para contar la historia.
Desde la paz del búfalo
hasta las azotadas arenas
de la tierra final, en las espumas
acumuladas de la luz antártica,
y por las madrigueras despeñadas
de la sombría paz venezolana,
te busqué, padre mío,
joven guerrero de tiniebla y cobre,
oh tú, planta nupcial, cabellera indomable,
madre caimán, metálica paloma.

Lea y descargue aquí el libro integral:

CANTO GENERAL PABLO NERUDA 1

estrecho
F_154, 5/12/02, 12:59 pm, 8C, 5360×7054 (400+50), 100%, Max steep, 1/50 s, R92.3, G60.8, B76.9

Mãe Natureza — mararomaro

Mãe Natureza Pensei ter me perdido no céu Buscando conchas do seu silêncio de mar E nesse amar mãe natureza Orvalhos e nuvens brancas semearam tons desse tempo Montanhas, chão vivo Você se vestiu de cores vivas a natureza estava viva no tecer de teias no zumbido de zangões O ar se vestiu de […]

a través de Mãe Natureza — mararomaro

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La primera carta marítima y geográfica del Estrecho de Magallanes, 1520, Antonio de Pigafetta

La primera circunnavegación del mundo fue el viaje hecho de 1519 a 1522 por el navegante portugués Fernando de Magallanes (1480–1521), que realizó al servicio de España. El único relato de primera mano de la larga y tortuosa travesía de aquella expedición pionera, es el diario del noble, viajero y académico veneciano Antonio Pigafetta (circa 1480–1534). Sobreviven cuatro versiones del diario manuscrito de Pigafetta, tres en francés y una en italiano.

https://larepublicadeloslibros.wordpress.com/2017/05/26/diario-de-viaje-de-antonio-de-pigafetta-relatando-el-descubrimiento-del-estrecho-de-magallanes-1521/

Pigafetta también dibujó a mano 23 hermosos mapas a color; cada uno de los manuscritos tiene un juego completo. Aquí se muestra el mapa que hizo Pigafetta del estrecho de Magallanes, tal como se reprodujo en la edición de Carlo Amoretti de 1800 del único manuscrito en italiano.

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Cabe destacar en esta carta, que de acuerdo a su diseño, el Sur se ubica en la parte superior del dibujo y el Norte en la parte inferior.

La primera carta marítima del estrecho de Magallanes presenta el Sur arriba y el Norte abajo.  Contiene una toponimia básica: el Mare Océano al costado izquierdo (el actual océano Atlántico) y el Mare Pacífico (actual Océano Pacífico) en su costado derecho.  Señala además la bahía (puerto) de San Julián en la actual Patagonia argentina y menciona el Cabo de las 10.000 Vírgenes, en la boca oriental del Estrecho.  El conjunto del estrecho es denominado Freto Patagónico, o Estrecho Patagónico.

Cabe destacar un hecho histórico y geográfico significativo que resulta del descubrimiento del estrecho de Magallanes en 1520: es que de la evidencia histórica disponible resulta que el territorio de Chile fue descubierto por Hernando de Magallanes en 1520.  Chile fue descubierto primero por el Sur, por el Estrecho de Magallanes.

Amoretti (1741-1816) fue un sacerdote italiano, escritor, académico y científico que, como un conservador en la Biblioteca Ambrosiana de Milán, descubrió el manuscrito que por mucho tiempo se tenía como perdido. Amoretti publicó el texto en italiano con notas en 1800 y la traducción al francés el año siguiente. El mapa representa el extremo sur de América del Sur, que incluye el estrecho de Magallanes descubierto en el viaje.

El original de la carta de Antonio Pigafetta se encuentra depositado en el archivo de la Biblioteca Municipal de Estambul en Turquía, que la conserva desde que su autor fuera capturado -con todas sus pertenencias de viaje- por piratas en el mar Mediterráneo y encerrado en prisión en ese país, hasta su posterior rescate.

El descubrimiento del estrecho de Magallanes – Fragmento del diario de Antonio de Pigafetta

“Continuando nuestra derrota hacia el sur, el 21 del mes de octubre, hallándonos hacia los 52° de latitud meridional, encontramos un estrecho que llamamos de las Once Mil Vírgenes, porque ese día les estaba consagrado.

Este estrecho, como pudimos verlo en seguida, tiene de largo 440 millas o 110 leguas marítimas de cuatro millas cada una; tiene media legua de ancho, a veces más y a veces menos, y va a desembocar a otro mar que llamamos Mar Pacífico. Este estrecho está limitado por montañas muy elevadas y cubiertas de nieve, y es también muy profundo, de suerte que no pudimos echar en él el ancla sino muy cerca de tierra y en veinticinco a treinta brazas de agua. Toda la tripulación estaba tan persuadida que este estrecho no tenía salida al oeste, que no se habría aun pensado en buscarla sin los grandes conocimientos del comandante en jefe.

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Este hombre, tan hábil como valeroso, sabía que era necesario pasar por un estrecho muy oculto, pero que él había visto figurado en un mapa que el rey de Portugal conservaba en su tesorería, construido por Martín de Bohemia, muy excelente cosmógrafo.

Tan pronto como entramos en estas aguas, que sólo se creían ser una bahía, el capitán envió dos naves, la San Antonio y la Concepción, para examinar dónde desembocaban o terminaban; en tanto que nosotros, con la Trinidad y la Victoria, los aguardábamos a la entrada.

En la noche sobrevino una borrasca terrible que duró treinta y seis horas, que nos obligó a abandonar las anclas y a dejarnos arrastrar dentro de la bahía, a merced de las olas y del viento.

Las dos naves restantes, que fueron tan combatidas como las nuestras, no lograron doblar un cabo para reunírsenos; de suerte que, abandonándose a los vientos que las empujaban siempre hacia el fondo de lo que suponían ser una bahía, esperaban naufragar ahí de un instante a otro. Pero en el momento en que se creían perdidos, divisaron una pequeña abertura que tomaron por una ensenada de la bahía, en que se internaron; y viendo que este canal no estaba cerrado, comenzaron a recorrerlo y se encontraron en otra bahía al través de la cual continuaron su derrota hasta hallarse en otra angostura, de donde pasaron a una nueva bahía todavía mayor que las precedentes. Entonces, en vez de ir hasta el fin, juzgaron oportuno regresar a dar cuenta al capitán general de lo que habían visto.

Habíanse pasado dos días sin que hubiésemos visto reaparecer las dos naves enviadas a averiguar el término de la bahía, de modo que las creíamos perdidas por la tempestad que acabábamos de experimentar; y al divisar humo en tierra, conjeturamos que los que habían tenido la fortuna de salvarse habían encendido fuegos para anunciarnos que aún vivían después del naufragio.

Mas, mientras nos hallábamos en esta incertidumbre acerca de su suerte, les vimos regresar hacia nosotros, singlando a velas desplegadas, los pabellones al viento: y cuando estuvieron más cerca, dispararon varios tiros de bombardas, lanzando gritos de alegría. Nosotros hicimos otro tanto, y cuando nos refirieron que habían visto la continuación de la bahía, o mejor dicho, del Estrecho, unímonos a ellos para 30 proseguir nuestra derrota si fuera posible. Cuando hubimos entrado en la tercera bahía de que acabo de hablar, vimos dos desembocaduras o canales, uno al sudeste y el otro al sudoeste.

El capitán general envió las dos naves, la San Antonio y la Concepción, al sudeste, para reconocer si este canal desembocaba en un mar abierto.

La primera partió inmediatamente e hizo fuerza de velas, sin querer aguardar a la segunda, que quería dejar atrás, porque el piloto pensaba aprovecharse de la oscuridad de la noche para desandar el camino y regresarse a España por la misma derrota que acabábamos de hacer. Ese piloto era Esteban Gómez, que odiaba a Magallanes por la sola razón de que cuando vino a España a hacer al Emperador la propuesta de ir a las Molucas por el oeste, Gómez había demandado y estaba a punto de obtener algunas carabelas para una expedición cuyo mando se le había de confiar. Tenía por propósito esta expedición realizar nuevos descubrimientos; pero la llegada de Magallanes fue causa de que se le negase su petición y de que no hubiese podido obtener más que una plaza subalterna de piloto; siendo, sin embargo, lo que más le irritaba encontrarse bajo las órdenes de un portugués. Durante la noche se concertó con los otros españoles de la tripulación y aprisionaron y aun hirieron al capitán de la nave, Álvaro de Mezquita, primo del capitán general, y le condujeron así a España.

Esperaban haber llevado también a uno de los dos gigantes que habíamos cogido y que se encontraba a bordo de su nave, habiendo sabido a nuestro regreso que había muerto al aproximarse a la línea equinoccial, cuyo gran calor no había podido soportar.

La nave la Concepción, que no podía seguir de cerca a la San Antonio, no hizo más que cruzar 31 en el canal esperando su regreso, aunque en vano. Habíamos entrado con las dos naves restantes en el otro canal que quedaba hacia el sudoeste; y continuando nuestra navegación, llegamos a un río que llamamos de las Sardinas, a causa de la inmensa cantidad de este pescado que allí vimos. En ese lugar fondeamos para esperar a las otras dos naves, y estuvimos cuatro días; aunque durante este tiempo se despachó una chalupa bien equipada para ir a reconocer el término de este canal, que debía desembocar en otro mar. Los tripulantes de esta embarcación regresaron al tercer día, anunciándonos que habían visto el cabo en que concluía el Estrecho, y un gran mar, esto es, el Océano. Todos lloramos de alegría.

Este cabo se llamó el Deseado, porque, en efecto, desde largo tiempo ansiábamos por verlo. Volvimos hacia atrás para reunimos a las otras dos naves de la escuadra, pero sólo encontramos a la Concepción, y habiendo preguntado al piloto Juan Serrano qué había sido del otro buque, nos respondió que lo creía perdido porque no le había vuelto a ver desde el punto en que había embocado al canal.

El comandante en jefe dio entonces orden de que se le buscase por todas partes, especialmente en el canal en que había penetrado; despachó a la Victoria hasta la desembocadura del Estrecho, disponiendo que si no lo encontraba, en un lugar bien alto y bien prominente plantasen una bandera, a cuyo pie debía dejar en una olla una carta que indicase la ruta que se iba a seguir, a fin de que se pudiese unir a la escuadra. Esta manera de avisarse en caso de separación había sido acordada en el momento de nuestra partida. De la misma manera se pusieron dos señales más en lugares culminantes de la primera bahía y en una pequeña 32 isla de la tercera, en que habíamos visto una cantidad de lobos marinos y pájaros.

El comandante en jefe que con la Concepción aguardaba el regreso de la Victoria cerca del río de las Sardinas, hizo plantar una cruz en una pequeña isla al pie de dos montañas cubiertas de nieve de donde el río deriva su origen. En caso que no hubiésemos descubierto este estrecho para pasar de un mar a otro, el comandante en jefe tenía determinado continuar su derrota al sur hasta el grado 75 de latitud meridional, donde durante el verano no hay noche, o, al menos, muy poca; así como no hay día en invierno. Mientras nos hallábamos en el Estrecho no teníamos sino tres horas de noche, y estábamos en el mes de octubre.

La costa de este Estrecho, que del lado izquierdo se dirige al sudeste, es baja: dímosle el nombre de estrecho de los Patagones [es el que hoy se conoce como estrecho de Magallanes].

A cada media legua se encuentra en él un puerto seguro, agua excelente, madera de cedro, sardinas y marisco en gran abundancia. Había también hierbas, y aunque algunas eran amargas, otras eran buenas para comer, sobre todo una especie de apio dulce que crece en la vecindad de las fuentes y del cual nos alimentamos a falta de otra cosa mejor: en fin, creo que no hay en el mundo un estrecho mejor que éste.”

Páginas 29-33 Diario de Antonio de Pigafetta.

Silencio en ruinas – Elena Memba

Ya no lo oigo, ya no duerme. A menudo ejerce de veneno que nos pudre sin saberlo. A menudo es una cremallera cerrada en una espalda inflexible. Algo que puede robarte el sueño cuando entra en una guerra sin municiones. Algo capaz de dividir tus horas en partes iguales dejando que improvise en tus […]

a través de Silencio en ruinas — Elena Memba

La argentinidad de las cosas

“No me olvido, viera, compadre, de aquellos bailes que hacen allí, tucumanos y tucumanas, todos se afanan por divertir, y hacer linda esta triste vida, así se olvida que hay que morir.”   Este mate amargo que se ceba en calma de la mano de dos conversaciones.  El tango “Volver” que derrama lágrimas de nostalgia infinita. Piazzola que vuelve a revolvernos el estómago porque ya nos revolvió el corazón. Charly García que se esmera en su grandeza díscola por no dejar de ser el ícono de los ochenta. La bandera que sube y baja por los mástiles, sin entender porqué la bajan. Mercedes Sosa que canta “Al jardín de la República” desde el alto cielo de la música. Las multitudes que pueden botar a un Presidente, viendo y festejando que un helicóptero se lo lleva. El recuerdo que vuelve como presente, siempre. Mi padre que le da la mano a Ernesto Guevara, pero se queda en Nicaragua. La boina campera que me protege del viento y me viaja lejos. Los Fronterizos que repiten “La atardecida” como una campana definitiva.  Y yo que me pregunto en las tardes sombrías, ¿dónde iremos a parar, si se apaga Balderrama?

Diario de Viaje de Antonio de Pigafetta relatando el descubrimiento del Estrecho de Magallanes, 1520

Este volumen manuscrito, que data de alrededor de 1525, cuenta con detalles del viaje de Fernando de Magallanes alrededor del mundo en 1519-1522.

La obra se le atribuye a Antonio Pigafetta, un erudito veneciano nacido en Vincenza, Italia, alrededor de 1490 y que acompañó a Magallanes en el viaje. Pigafetta llevaba un diario detallado, cuyo original se ha perdido.

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Sin embargo, una descripción del viaje escrita por Pigafetta entre 1522 y 1525 sobrevive en cuatro versiones manuscritas: una en italiano y tres en francés.

Esta versión, en francés, pertenece a la biblioteca de la Universidad de Yale, y es el manuscrito más completo y espléndido de los cuatro en lo que respecta a su producción. Incluye 23 mapas iluminados y maravillosamente trazados. La obra de Pigafetta es importante no solo como fuente de información acerca del propio viaje, sino que también incluye una descripción occidental temprana del pueblo y los idiomas de las Filipinas.

De los aproximadamente 240 hombres que zarparon con Magallanes, Pigafetta fue uno de los 18 que lograron regresar a España. El propio Magallanes fue asesinado el 27 de abril de 1521, en una batalla en la Isla de Mactán, en las Filipinas, que Pigafetta presenció y que relata en esta obra.

Vea y descargue aquí el manuscrito:

DIARIO VIAJE ANTONIO PIGAFETTA

Vea y descargue aquí el texto del manuscrito en español:

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Dunas de fogo – Mara Romaro

Dunas de Fogo Banhava-se em jade líquida remansa Luz alva esmeralda Que lhe ofertava pérolas espumantes Cama de fina areia de mãos elegantes Era feroz errante Caravana seu corpo de dunas Desenhado de sombras morenas Percorria jazidas de sol Devorava sua luz para alimentar escorpiões dourados Seu andar guardava o ataque do leão O […]

a través de Dunas de Fogo — mararomaro

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Historiador magallánico Alberto Harambour lanzará libro sobre la colonización en la Patagonia

El investigador del Centro de Investigación Dinámica de Ecosistemas Marinos de Altas Latitudes (IDEAL) y académico de la Universidad Austral de Chile, Dr. Alberto Harambour, transcribió y tradujo las memorias de un ovejero escocés.

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Un viaje a las colonias. Memorias y diario de un ovejero escocés en Malvinas, Patagonia y Tierra del Fuego (1878-1898) es el nombre del libro que el historiador magallánico, investigador del Centro de Investigación Dinámica de Ecosistemas Marinos de Altas Latitudes (IDEAL) y profesor de la Universidad Austral de ChileDr. Alberto Harambour, presentará la próxima semana en Punta Arenas. El texto fue recientemente publicado por el Centro de Investigaciones Diego Barros Arana y la DIBAM.

El libro recoge las memorias de William Blain, un joven escocés que participó en la colonización de Malvinas y Patagonia y en la conquista de la Tierra del Fuego. Su recorrido como ovejero contribuyó a la ampliación de una industria que terminó con la existencia indígena.

“Blain fue un ovejero que participó en la instalación inicial de la soberanía ovina en la zona de Punta Dungeness, y su experiencia allí quedó plasmada en un diario de vida y en una memoria. Más tarde pasó como subadministrador a Tierra del Fuego. Allí participó en las llamadas ‘cacerías de indios’. Dio órdenes para capturar a la población Selknam”, explica Harambour.

El autor agrega que “este texto permite pensar el establecimiento de las estancias como un acto de ocupación colonial, pues hubo un plan concreto de los Estados, la Iglesia Católica y los estancieros para erradicar a los indígenas locales. Es un proceso de destrucción de una forma de soberanía, indígena, por otra, estatal, y en ello la fuerza clave son los privados, con la pasividad de los estados. La Justicia, por ejemplo, aunque conoció las violaciones a los derechos elementales de esos grupos humanos, optó por desconocer su humanidad”.

La investigación del Dr. Harambour se inició el 2012, cuando comenzó a seguirle la pista a un diario de vida hallado por los británicos William Morrison y Duncan Campbell. Tras viajar a los National Records of Scotland en Edimburgo, transcribió y tradujo junto a Mario Azara los documentos que dieron vida a éste, su primer libro.  No existen otras memorias escritas por un asalariado sobre la colonización ovina de Malvinas y la ocupación del territorio Selknam.  De hecho, el diario de Blain es el único escrito por un ovejero en la Patagonia de fines del siglo XIX.

“Este relato permite reflexionar respecto de que las formas de colonización de la Patagonia fueron muy rápidas y destructivas en comparación a lo que ocurrió con el resto del territorio chileno y argentino”, explica Harambour.

La publicación será presentada por Carlos Vega Delgado, prolífico escritor y editor, e Ivette Martínez, profesora retirada y magister (c) en Ciencias Sociales de la Universidad de Magallanes, mención patrimonio. El lanzamiento se realizará el martes 4 de abril en Punta Arenas en las dependencias del Centro IDEAL, ubicadas en Avenida El Bosque 01789.

O envelope pintado – Mara Romaro

escribiendo4O Envelope pintado [26] 30 de Março de 2017. Noite. O tempo todo um transpirar de salinas, um campo branco entrecortado de pedras, visto de colinas. O rio todo se dizia musgo, como casco de tartaruga, como areia de restos de pedras de bijuterias. Um rio farto e largo, sem espumas, sem flores em […]

a través de O envelope — mararomaro